Tora-san está siempre presente en el barrio de Shibamata. (La cinta para sensibilizar sobre la protección frente a incendios es un añadido reciente, no la encontrarán en ninguno de sus filmes)
El senbei que se vende en una tienda de Shibamata muestra en su envoltorio un rostro familiar.
Las gastadas sandalias del personaje recuerdan a días pasados, granjeándose el cariño de la audiencia de aquellos nacidos en la era Shōwa, que convirtieron su serie de películas en una de las más apreciadas del cine japonés.