El kadomatsu decora las entradas de los hogares y los negocios a pocos días de la llegada del fin de año.
El shimekazari es otro de los elementos que suelen verse durante esta época en los hogares, las tiendas, y los santuarios sintoístas.
Cuencos de soba (o udon en el oeste) han sido una constante durante los últimos dos siglos para despedir el año.
En algunos templos, como el de Chion’in en Kioto (en la imagen), los monjes hacen tañer las campanas. En templos menores los visitantes pueden hacer sonar las campanas por sí mismos en Nochevieja.