Innovación para reducir la demanda energética

Entre las innovaciones específicas en cuanto a la demanda podemos citar edificios y casas inteligentes dotados de contadores inteligentes. La electricidad se obtendría de una red de suministro inteligente ubicada en ciudades inteligentes. El desarrollo y difusión de este tipo de innovaciones debería ponerse en práctica a un ritmo acelerado.

Prototipo de “casa inteligente”ubicada en el distrito Minato Mirai 21 de Yokohama. (Foto: Sekisui House, Ltd.)
Panasonic se ha unido a la ciudad de Fujisawa de la prefectura de Kanagawa y a otras ocho empresas en el proyecto Fujisawa SST para construir una “ciudad inteligente” en un solar de diecinueve hectáreas de esa ciudad que había sido ocupado por la fábrica de esta misma empresa en el pasado. (Foto: Panasonic Corp.)
Interior de un tipo de casa que prioriza el respeto al medio ambiente “green first” e integra tecnologías de red. El objetivo es desarrollar nuevos estilos de bienestar en casas construidas para un uso prolongado. (Foto: Sekisui House, Ltd.)
Museo de la Piedra Ōya, construido sobre los restos de una mina subterránea en Utsunomiya, prefectura de Tochigi. Otras zonas de Japón están considerando la posibilidad de aprovechar la refrigeración natural de zonas subterráneas similares, lo que las convierten en ubicaciones ideales para servidores y centros de proceso de datos.
Proyecto Artístico Seirensho, Inujima. Se trata de un museo para la conservación y recuperación de los restos de una refinería de cobre de esa isla. El edificio utiliza las chimeneas de la refinería y sus ladrillos karami creados como un subproducto del proceso de refinación, utilizando al mismo tiempo recursos naturales como la energía solar y la energía geotérmica. (Foto: Fundación del Museo de Arte Naoshima Fukutake)
Obra: Yanagi Yukinori
Diseño arquitectónico: Sambuichi Hiroshi
Administración: Fundación del Museo de Arte Naoshima Fukutake
Fotografía: Ano Daici

Hay mucho margen de mejora en la eficiencia de la calefacción, refrigeración e iluminación de las oficinas y casas japonesas. La simple instalación de sensores equipados con funciones inteligentes resultaría extremadamente útil. Sumando pequeñas innovaciones, como por ejemplo cambios en la disposición de las oficinas y la instalación de reflectores de luz, puede conseguirse un ahorro de energía sin parangón. La refrigeración de servidores informáticos, que cada vez proliferan más, es un área en donde todavía queda mucho por hacer, y deben aprovecharse al máximo las tecnologías disponibles, como sensores avanzados y dispositivos de refrigeración local. De hecho, las tareas de perfeccionamiento de las tecnologías de sensores, así como la creación de equipos locales de calefacción y refrigeración con el desarrollo de nuevos materiales están hechas a medida para la industria japonesa.

Desde el punto de vista de dispersar riesgos, será mejor no concentrar centros de proceso de datos, que albergan un gran número de servidores, en unas cuantas pocas ubicaciones. Algunos podrían ser trasladados a instalaciones subterráneas en las islas de Hokkaidō y Kyūshū y en la región Chūgoku de la parte occidental de Honshū. También deberían utilizarse al máximo las tecnologías de ahorro de energía en la construcción de edificios. Un ejemplo de lo que es posible puede encontrarse en la isla de Inujima en el Mar Interior de Seto, en donde se han construido estructuras que utilizan la energía natural de la luz y el viento. La afamada experiencia de Japón en cuanto a crear cosas también puede demostrar su potencia en esta área. De hecho, dar con las innovaciones que exige la demanda es un ámbito en que Japón destaca por encima del resto. Y las tecnologías creadas en Japón pueden exportarse directamente a países emergentes y a otras partes del mundo.

Sin embargo, tras haber sido informada de estas posibilidades, la gente que piensa según el viejo paradigma puede seguir encontrando dificultades a la hora de apreciar la necesidad de abandonar la energía nuclear. No obstante, Japón no tendrá demasiado futuro si no puede aplicar innovaciones de todo tipo para acabar con su dependencia de la energía nuclear, que en la actualidad proporciona una media del 30% de la electricidad que consume el país. Matsushita Kōnosuke, fundador de Panasonic Corp., dijo una vez que recortar costes un 3% es difícil, pero recortarlos un 30% no lo es tanto. Y, por lo visto, su empresa lo logró. Matsushita quiso decir que las innovaciones de vanguardia no ocurrirán si los técnicos se fijan la meta del 3%, que puede conseguirse simplemente dando un paso más allá con la tecnología ya existente; pero cuando la meta es el 30%, los técnicos tienen la motivación de diseñar líneas de pensamiento totalmente nuevas. Analizado de esta forma, el 30% no resulta una meta imposible.