El poder de los jóvenes
Traslado mi esperanza al poder de los jóvenes. El 25 de mayo de 1961, poco después de que la Unión Soviética venciese a los EE.UU. en la carrera del espacio al poner su primer cosmonauta en órbita en abril, el presidente de los EE.UU. John F. Kennedy lanzó un reto en un mensaje especial para el Congreso: “Creo que este país debería comprometerse a conseguir el objetivo, antes de que acabe la década, de enviar un hombre a la luna y hacerle regresar sano y salvo a la Tierra”. Puesto que hasta ese momento EE.UU. no había conseguido más que enviar un astronauta en un cohete en un vuelo suborbital, no había elementos tecnológicos sólidos para creer que una misión lunar fuese factible. Debemos preguntarnos cúantos creyeron que podría lograrse con tanta rapidez. En una alocución en la Universidad Rice en septiembre de 1962 , Kennedy se dirigió a sus compatriotas estadounidenses con estas palabras: “Elegimos ir a la luna esta década y hacer otras cosas, no porque sean fáciles, sino porque son difíciles”. Fueron los jóvenes, en gran número, quienes más se adherieron a la propuesta. Estudiantes altamente cualificados de todos los rincones del país acudieron rápidamente a la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) con la esperanza de participar en el proyecto, y en julio de 1969 la misión Apolo 11 alcanzó con éxito la luna. Se dijo que la media de edad del equipo del proyecto formado para la misión a la luna fue de unos 26 a 28 años, lo que demuestra en qué medida los estudiantes estuvieron al frente de las personas que respondieron al reto de Kennedy.
Hoy no tenemos ninguna necesidad de esperar a que surja un líder carismático. Reconociendo que Japón debe transformarse en un líder en la tarea de crear la sociedad libre de energía nuclear y con menos emisiones de carbono que exigen los tiempos, podemos depositar nuestra confianza en el poder emergente que surgirá de las acciones llevadas a cabo por numerosas personas anóminas, quienes aplican su profesionalidad en sus respectivos campos. En las páginas de Facebook es posible observar los cada vez más numerosos llamamientos, desde todos los rincones de Japón, para que se produzca tanto una destrucción emergente como una creación emergente.
(Escrito originalmente en japonés y traducido al español de su versión inglesa.)
