Entre los jóvenes japoneses prolifera un tipo llamado yankī suave. Son una versión atenuada de los más agresivos y problemáticos yankī de otras épocas. Algunos observadores aseguran que constituyen el estrato social neoconservador del Japón actual. Harada Yõhei, que ha seguido exhaustivamente sus evoluciones, sale al paso de esta interpretación.
Los yankī suaves: ¿jóvenes neoconservadores?
Desde que apareció, en enero de 2014, Yankī keizai – Shōhi no shuyaku, shinhoshusō no shōtai (Gentōsha), Harada Yōhei no deja de sorprenderse de la respuesta que está obteniendo su libro. Las principales cadenas de televisión y periódicos de ámbito nacional han tratado el tema de los yankī en programas y artículos especiales y le han llovido las peticiones de entrevistas. Harada es quien ha acuñado el término mairudo (mild) yankī (yankī suave) para designar una nueva generación de veinteañeros de aspecto amenazante pero maneras más cordiales, que está analizando y haciendo objeto de un concienzudo trabajo de campo.
Hace muchos años, en los setenta del siglo pasado, la palabra yankī transmitía la imagen de un joven agresivo con tupé y permanente, que nadaba en unos característicos pantalones bombachos. Si aquellos eran los yankī “clásicos”, puede decirse que a partir de 2000 el tipo clásico comenzó a decaer. Los yankī de hoy en día son de corazón más blando y formas más suaves. “Pueden seguir montando en sus motos trucadas, pero respetan las normas de circulación y no son proclives a integrarse en bandas motorizadas (bōsōzoku)”, explica Harada. “Tampoco se interesan demasiado por los manga de jóvenes maleantes que tanto éxito tuvieron en otras épocas”. En cuanto a gustos musicales, el grupo EXILE gusta mucho, sobre todo entre los muchachos. “Además del aspecto de chicos malos que tienen, yo creo que lo que atrae a los yankī suaves de hoy es la imagen de formar un grupo en que la amistad y cohesión entre sus miembros es lo principal”, comenta.


