Ampliación del sufragio y graves consecuencias de la crisis mundial

Se ensayaron también muchas medidas para elevar el nivel de la política nacional. El uso de la época era que el partido en la oposición sustituyera al gobernante cuando este llegaba a un callejón sin salida, para ver luego refrendada su posición con una mayoría en las elecciones generales. Uno de los debates políticos giraba en torno a la necesidad de dar paso a una democracia más directa en que el cambio viniera dado directamente por las urnas. El sufragio femenino fue otro de los temas en que los dos grandes partidos rivalizaron por el protagonismo. La idea era introducirlo primero en las elecciones locales o regionales para extenderlo luego a las nacionales. La apertura se dio también en el terreno ideológico con el debut en la escena política del Musan Seitō, un partido de cuño socialista que obtuvo sus primeros representantes gracias al sufragio universal masculino instaurado con las elecciones de 1928.

Pero el signo de esta primera posguerra mundial cambió radicalmente cuando Japón comenzó a experimentar las tremendas consecuencias de la gran crisis económica mundial iniciada en 1929. Primero, los militares japoneses destinados en Manchuria causaron en 1931 el Incidente de Mukden (Incidente de Manchuria). A partir de entonces, el Ejército de Tierra y la Marina de Japón, que hasta el momento se habían sometido a la política de partidos contemplando siempre la posibilidad de una guerra total, comenzaron a mostrar una férrea oposición a cualquier nuevo desarrollo de esta y a cualquier avance en el desarme internacional. Para ganarse el favor del pueblo, los militares se lanzaron desvergonzadamente a una campaña de desprestigio. En este ambiente de discordia entre militares y partidos políticos se produjo el Incidente del 15 de Mayo de 1932, con el asesinato del primer ministro Inukai Tsuyoshi, un político de partido. Volvió a salir al paso de los acontecimientos Saionji, formando un Gobierno provisional de burócratas con vistas a la restitución en el futuro de la política de partidos.

La situación derivó en el Incidente del 26 de Febrero de 1936, un verdadero golpe de Estado que marcó el inicio del fin de la política constitucional. Destruido el sistema interno que permitió en la primera posguerra mundial una política de partidos, la consecuencia lógica era que Japón se dirigiría también hacia una postura de rechazo al orden internacional emanado del conflicto.

Un gran giro hacia la armonización internacional y la democratización interna

Debemos plantearnos qué representa para nosotros estos 100 años del inicio de la Primera Guerra Mundial. La democratización que acompañó en Japón a la segunda posguerra mundial fue un restablecimiento de la política democrática y un intento por recuperar la combinación que un día hubo en este país de armonización internacional y democratización interna. Es la nuestra una democracia resucitada y fortalecida. En ese sentido, la Primera Guerra Mundial significó para la política japonesa un gran giro que conduce directamente a nuestra época. En Occidente suele decirse que marcó el inicio de la historia contemporánea, pero eso mismo puede decirse también en el caso japonés. Y esto nos hace pensar en algo por otra parte muy lógico, y es que no hay nada parecido a una Historia de Japón exclusivamente japonesa, pues siempre será al mismo tiempo parte de la historia mundial. Y los esfuerzos y afanes humanos que se iniciaron en aquella posguerra siguen presentes hoy en día.

(Fotografía del titular: En febrero de 1936, jóvenes oficiales del Ejército de Tierra movilizaron a algo más de 1.400 soldados para atacar la residencia oficial del primer ministro y otras oficinas públicas, una acción que terminó con la muerte de Takahashi Korekiyo, ministro de Hacienda a la sazón, y otras siete personas. Es el llamado Incidente del 26 de Febrero. En la fotografía, el Hotel Sannō, en Akasaka (Tokio), que sirvió de cuartel general a los golpistas. Cortesía Jiji Press.)

(*1) ^ Puede encontrarse una buena síntesis de este periodo en Taishō demokurashī-ron Daisanpan Yoshino Sakuzō no jidai (Tōkyō Daigaku Shuppankai, 2013), de Mitani Taichirō.

(*2) ^ La fuente de la documentación y otros aspectos pueden hallarse en Seitō naikaku-sei noseiritsu, 1918-1927 (Yūhikaku, 2005), Seitō naikaku-sei no tenkai to hōkai, 1927-1936 (Yūhikaku, 2014), de Murai Ryōta. En este escrito el tema se circunscribe al sistema y desarrollo de la política de partidos, pero las obras citadas tratan además aspectos ideológicos, como las figuras de Yoshino Sakuzō e Ichikawa Fusae, y movimientos sociales surgidos de la política de partidos. Sobre el Japón de la primera posguerra mundial se encuentra un variado tratamiento en Frederick R. Dickinson, World War I and the Triumph of a New Japan, 1919-1930 (New York: Cambridge University Press, 2013)