Liberalización de la contratación de extranjeros en las zonas especiales
La segunda medida es el levantamiento, en las llamadas Zonas Especiales de la Estrategia Nacional, de la prohibición de emplear a extranjeros. Según se ha explicado, empresas de envío de personal (empleo temporal) se encargarán de mediar entre los trabajadores extranjeros y las empresas que aspiran a contratarlos. Una vez organizado un sistema de supervisión que vele por los derechos humanos de estas personas, se permitirá el ingreso y contratación de aquellos extranjeros que tengan un cierto nivel técnico. Es la primera vez que se abren las puertas a la contratación legal de extranjeros para labores agrícolas. No se establece ningún límite al número de trabajadores por empresa. Únicamente, el periodo de contratación solo podrá ser de tres años (interrumpidos o ininterrumpidos) y los trabajadores no recibirán visados permanentes de residencia. Entre las diez regiones que han sido designadas zonas especiales, la prefectura de Aichi se ha adelantado al resto haciendo público que comenzará a implementar el nuevo programa. En agosto de 2018 esta prefectura eligió también las empresas de envío de personal que participarán en el mismo.
Ante estos avances, desde muchas regiones que no están incluidas en dichas zonas pero donde la agricultura está muy desarrollada y se venía contando con la ayuda de trabajadores extranjeros en formación, se está reclamando que la liberalización se haga extensiva a todo el país.
Kondō Kazumi, representante de una cooperativa de producción que une a cerca de 120 propietarios agrícolas de la península de Shimabara (prefectura de Nagasaki) y que comercializa sus productos a través de redes de supermercados también cooperativistas, señala que muchos empresarios agrícolas se ven imposibilitados de ampliar su negocio ante la dificultad para encontrar trabajadores.
Dado que el número de explotaciones desciende, si se dificulta la ampliación no será posible subsanar la pérdida de capacidad de producción agrícola de Japón y es muy posible que el espacio dejado sea ocupado por los productos agrícolas de importación. “Si no se facilitan legalmente las cosas, las importaciones de productos agrícolas inevitablemente irán creciendo. Necesitamos que ese nuevo sistema no se aplique exclusivamente a las zonas especiales y se extienda rápidamente a todo el país”, manifiesta.
La tercera medida llegó en junio de 2018. En las directrices económicas y fiscales emitidas por el Gobierno para 2018 (“Honebuto no Hōshin 2018) se estableció, previa aprobación del Consejo de Ministros, un nuevo sistema de admisión de trabajadores extranjeros. Los detalles del plan todavía no se conocen, pero se sabe ya que se prevén periodos de permanencia de cinco años y que la agricultura está entre los sectores candidatos a beneficiarse de la apertura. Serán elegidos extranjeros con cierto nivel de capacitación técnica, que podrán ser también aquellos que ya han cumplido un periodo de formación y prácticas en Japón. Esto quiere decir que algunos de estos extranjeros podrán extender su periodo de permanencia en Japón hasta un máximo de 10 años, con lo que se podrá dar satisfacción a las reclamaciones que venían haciéndose desde el sector agrícola.
