Competir a nivel mundial requiere acondicionamiento y gestión

El 30 de mayo de 2015, en la tercera ronda de la Diamond League celebrada en Oregón, EE. UU., el atleta chino Su Bingtian se convirtió en el primer hombre asiático en romper el muro de los 10 segundos oficialmente con una marca de 9,99.

Aunque Su superó a Kiryū, en realidad la clasificación de tiempos no significa gran cosa. Lo que de verdad importa para los atletas es si son capaces o no de obtener buenos resultados en los dos grandes escenarios internacionales que son las olimpiadas, que se celebran cada cuatro años, y los campeonatos mundiales, que se tienen lugar cada dos. Estos son los retos en los que quiero que Kiryū dé lo mejor de sí. Creo que ya es consciente de ello, pero superar el muro de los 10 segundos solo será un paso más en su carrera, y espero que su objetivo sea el de llegar a la final de los 100 metros olímpicos.

Hasta la fecha Kiryū solo ha obtenido marcas destacadas en los meses de abril y mayo. En adelante tendrá que aprender a prepararse físicamente para hacer coincidir su pico de forma con las competiciones más importantes.

Kiryū Yoshihide (Escuela Secundaria de Rakunan, Kioto) junto a la marca con la que logró el récord japonés júnior e igualó el récord mundial júnior, obtenida el 29 de abril de 2013 en las eliminatorias de los 100 metros masculinos del Campeonato Internacional de Atletismo Conmemorativo de Oda Mikio que se celebró en el Estadio Edion de Hiroshima (fotografía cortesía de Jiji Press).

Otro aspecto que Kiryū debería pulir es su capacidad de autogestionarse en las 48 horas que duran las eliminatorias, la semifinal y la final de cada competición. En las dos primeras carreras hay que correr lo suficiente para no quedar eliminado; basta con sacar el mejor rendimiento en una de las tres. Por más rápido que sea, un atleta no podrá ganar si tiene un rendimiento frágil. La autogestión en las carreras consiste en superar las eliminatorias conservando el máximo de energía posible.

Luego está el tema de la preparación mental para la competición. Kiryū debe sacar todo su potencial bajo la presión enorme que supone estar en el punto de mira de la mayoría de sus compatriotas. Para lograrlo necesitará prepararse mentalmente y enfrentarse a un gran número de competiciones.

Kiryū ya ha demostrado su elevadísimo potencial físico, pero todavía le falta mostrar su potencial en otros aspectos para competir a nivel mundial: eso es en lo que debe trabajar en el futuro.

A Tokio 2020, con 24 años

Kiryū tiene 19 años, por lo que tendrá unas diez oportunidades más de participar en las grandes competiciones sumando las olimpiadas y los mundiales. Visto al revés, sin embargo, sus oportunidades de aprender y adquirir experiencia son limitadas. El evento más oportuno para intentar alcanzar el punto álgido de su carrera serán las Olimpiadas de Tokio 2020, cuando cuente con 24 años. Si para entonces es capaz de correr por debajo de los 10 segundos gracias a su capacidad innata y adquiere algo más de técnica por el camino, le espera un futuro prometedor.

También podría mejorar su marca después de Tokio 2020. Asahara Nobuharu, bronce en los 4 x 100 metros relevos en Pekín 2008, tenía 29 años cuando logró los 10,02 segundos, su mejor marca personal y la tercera de Japón.

Si Kiryū lograse rebasar el muro de los 10 segundos, ese hito haría cambiar la mentalidad de otros corredores. Espero que para 2020 dos o tres atletas japoneses anden por debajo de los 10 segundos y compitan con rivales de todo el mundo en las Olimpiadas de Tokio.

Fotografía del titular: Kiryū Yoshihide, de la Universidad de Tōyō (derecha), corre junto al estadounidense Justin Gatlin en los 100 metros masculinos del Seiko Golden Grand Prix, celebrado en el Estadio Nacional de Tokio el 11 de mayo de 2014 (fotografía cortesía de Jiji Press).