El Fujino ingeniero y el Fujino gerente

Lógicamente, Fujino no fue el único protagonista de esta historia de éxito. En una conferencia en el Club de Prensa Nacional de Japón, Fujino comentó que minimizó las reuniones para potenciar las capacidades de su equipo. Cuando se le preguntó por la intención que le movió a tomar esa decisión explicó que al principio todos los miembros se reunían, pero hacer las reuniones se convirtió en una obligación en sí misma y quedaron atrapados en una situación que no permitía el nacimiento de nuevas ideas. Fue entonces cuando cambió la forma de gestión reduciendo las reuniones al mínimo y asignando a los miembros del equipo la recopilación de información por su cuenta. Como resultado, logró crear un entorno propicio para el pensamiento creativo.

Sin embargo, ahora que el equipo ha aumentado de las 40 personas iniciales a 1.800 personas, Fujino admite que no funciona bien sin hacer reuniones. El quid de la cuestión radica en responder de manera flexible y realista. Ha aprendido que para dirigir un proyecto desde la fase de investigación y desarrollo hasta las ventas se requieren capacidades no solo como ingeniero sino también como gerente para supervisar a los empleados y realizar un seguimiento de todo lo que ocurre dentro de la organización.

Fujino Michimasa, presidente de Honda Aircraft Company (fotografía por cortesía de Honda).
Fujino Michimasa, presidente de Honda Aircraft Company (fotografía por cortesía de Honda).

Un sueño compartido

Para Honda Sōichirō, el fundador de Honda, los aviones siempre habían sido un sueño. Se dice que cuando era niño le habían fascinado las proezas acrobáticas del piloto Art Smith, que había ido a Japón para realizar vuelos de exhibición. Fujino solo vio al fundador de Honda Motor Company una vez, un encuentro que se hizo aún más memorable por la brillante camisa roja hawaiana que llevaba el legendario inventor, en el aseo de hombres del centro de investigación de la compañía en Wakō.

El jefe de Fujino le había advertido que nunca le mencionara sobre el proyecto del avión a Honda Sōichirō. En ese momento, Honda ya se había retirado de todos los cargos ejecutivos. Pero todos sabían que le encantaban los aviones, y les preocupaba que pudiera insistir en retomar un papel activo y causar confusión en los lugares de trabajo si se enteraba del proyecto del desarrollo de aviones. Fujino, respetó las órdenes de su jefe y nunca dijo una palabra.

Dos años más tarde, en 1991, Honda Sōichirō murió a la edad de 84 años. Han pasado treinta años desde entonces, y hoy los aviones HondaJet están volando alrededor del mundo. Aunque Fujino nunca intercambió una palabra con Honda, posiblemente en aquel encuentro casual en el baño Honda transmitió a Fujino el espíritu de luchar por ese sueño.

Fotografía del encabezado: el Elite, el modelo más nuevo de HondaJet, salió a la venta en 2018 (fotografía por cortesía de Honda).