Clínicas de salud mental multilingües, una rareza en todo Japón
En Japón escasean los centros médicos privados que atienden en varios idiomas, y en salud mental son todavía más raros. La clínica Yotsuya Yui Clinic (Shinjuku, Tokio), dirigida por el doctor Abe Yū — exdirector de la Asociación Japonesa de Psiquiatría Transcultural—, ofrece atención en inglés, español, coreano, portugués y chino.
“Entre el 70 y el 80 % de los 480 nuevos pacientes que recibimos en 2019 eran extranjeros. El año anterior solo lo habían sido alrededor del 50 %. Los perfiles más comunes eran los de estudiantes, trabajadores con permiso para actividades especiales y personal altamente cualificado, procedentes de países asiáticos como Filipinas, con el inglés como idioma oficial”, recuerda Abe. Cuando abrió su clínica, catorce años atrás, abundaban los extranjeros de Suramérica: “Fui a España a estudiar en la Universidad de Madrid en 1989 y regresé a Japón al año siguiente, en 1990, cuando se reformó la Ley de Inmigración. En aquella época se concedieron visados de residencia de largo plazo a las familias de descendientes de japoneses de segunda y tercera generación”. La experiencia en la clínica en la que trabajó al volver a Japón, donde atendía a muchos pacientes peruanos y brasileños de ascendencia japonesa, lo motivó a abrir su propia clínica en 2006.
Ante las políticas de turismo que impulsa el Gobierno japonés y la aprobación de la nueva Ley de Inmigración en abril de 2019, urge preparar recursos sanitarios para los extranjeros. Según Abe, la separación de roles entre los grandes hospitales nacionales y universitarios y las entidades médicas privadas resulta inevitable: “Las clínicas multilingües escasean en todo el país. Por eso es importante que los grandes hospitales se encarguen de los visitantes temporales que vienen a hacer turismo médico —algo que impulsan las autoridades turísticas y gubernamentales—, empezando por los que vendrán para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020, y que las pequeñas clínicas de barrio atiendan bien a los extranjeros que residen en Japón. Excepto en el caso de los que solicitan el estatus de refugiados, casi todos los extranjeros que viven aquí más de medio año cuentan con seguro sanitario, por lo que es difícil que surjan problemas para cubrir sus gastos médicos. Con todo, teniendo en cuenta que en adelante aumentará el número de estudiantes y trabajadores de otros países, se impone concebir un sistema sanitario más sólido para darles cabida. Adaptarse a una cultura y un idioma distintos a los propios requiere tiempo. Es un proceso confuso para todos. Hay quien se adapta con facilidad y también quien no lo consigue y termina sufriendo problemas mentales. Hay que ofrecerles apoyo. También hay que facilitar una ayuda continua a aquellos que ya estaban en tratamiento en su país, antes de venir a Japón a estudiar o trabajar”.
Financiar los servicios de interpretación médica con fondos públicos
En el sector sanitario japonés existe una necesidad creciente de intérpretes para la comunicación con los pacientes extranjeros. El Gobierno, las autoridades locales, los hospitales universitarios y otros organismos han empezado a formar personal para atender esa necesidad. Sin embargo, dado que los seguros sanitarios no cubren los costes de interpretación, los centros médicos y los pacientes se hallan ante el grave problema de tener que asumirlos por su cuenta. Además, como los centros médicos privados no se deciden a introducir este tipo de servicios, las oportunidades de aprovechar al personal formado en interpretación son reducidas.
El doctor Abe explica cómo se sirve de la interpretación médica en algunas de sus consultas: “Hay unas cuantas agencias de interpretación que ofrecen servicios de interpretación médica. Yo participé en la creación de una de ellas. En la clínica solo tenemos personal que hable portugués los sábados, por lo que los otros días recurrimos a la interpretación por videoconferencia. Eso sí, hay muchos pacientes que no quieren pagar los 1.000 yenes por cada 30 minutos que cuestan los intérpretes. Además, como es imposible realizar primeras visitas con interpretación por videoconferencia, las tres primeras veces nos ayudan intérpretes voluntarios de una ONG con la que colaboramos”.

El doctor Abe afirma que el Gobierno japonés debe apresurarse en crear entidades de formación y contratación de intérpretes médicos, además de establecer un sistema para cubrir con fondos públicos los costes de interpretación en los centros sanitarios: “Las clínicas también deben formarse para aprender a emplear eficazmente los recursos de interpretación y a comunicarse con los intérpretes”.
La atención sanitaria de los extranjeros no solo requiere intérpretes médicos, sino también un personal administrativo que domine distintos idiomas. “En mi clínica tenemos más de diez años de experiencia con pacientes extranjeros, así que contamos con profesionales que hablan varios idiomas, tanto médicos como enfermeros, psicólogos clínicos y personal administrativo. También ayuda que en los últimos tres o cuatro años haya más personal que quiera trabajar en un entorno multicultural. Tenemos una plantilla con perfiles muy variados; psicólogos clínicos que estudiaron español en la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio o en la Universidad Ritsumeikan, japoneses de ascendencia sudamericana que hablan portugués, graduados en Filología China por la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio, médicos de ascendencia coreana, etc.”, explica Abe.
Aunque cada vez son más los profesionales dispuestos a trabajar en la atención médica a extranjeros, no tienen dónde poner en práctica sus capacidades. “Hay muchos profesionales, incluidos psicólogos clínicos, que quieren trabajar en entornos multiculturales. Pero la realidad actual es que casi no hay clínicas u hospitales donde puedan ejercer ese trabajo. Urge crear centros sanitarios que atiendan en varios idiomas”, concluye Abe.
Lista de referencia de síntomas psicológicos (SIGECAPS, por las siglas en inglés)
- Sueño (Sleep): No poder dormir = Se pregunta al paciente si le cuesta conciliar el sueño, si se despierta varias veces durante la noche, si se desvela de madrugada, si sueña mucho y si se siente cansado al levantarse por la mañana.
- Aficiones (Interest): Pérdida de aficiones = Se pregunta al paciente qué intereses tiene y si ahora logra disfrutar con ellos.
- Culpa (Guilt): Sentimiento de culpa = Se pregunta al paciente si se siente culpable respecto a su familia o sus amigos.
- Energía (Energy): Falta de energía = Se pregunta al paciente que puntúe su nivel de energía de las últimas dos semanas en una escala de cero a 100. Los pacientes con depresión suelen responder con 30 puntos o menos.
- Concentración (Concentration): Incapacidad de concentrarse = Se pregunta al paciente si puede concentrarse al leer un libro o un periódico, si se concentra en el trabajo o los estudios y si le parece que se ha vuelto más olvidadizo que antes.
- Apetito (Appetite): Falta de apetito = Se pregunta al paciente si tiene sensación de hambre, si ha perdido peso últimamente y si disfruta del sabor de la comida.
- Retardo psicomotor (Psychomotor Retardation): Enlentecimiento = Se pregunta al paciente si nota que piensa y se mueve más lentamente de lo habitual.
- Pensamientos suicidas (Suicide Thought): Ganas de morir = Se pregunta al paciente si desearía desaparecer para dejar de sufrir y si ha ideado un plan concreto para suicidarse.
Fuente: Anata ni mo dekiru gaikokujin no kokoro no shien (Apoyo psicológico a los extranjeros para todos; 2016).
Fotografía del encabezado: PIXTA.
