La controversia del yaoi: la brecha con las parejas homosexuales de verdad
A diferencia de lo que sucede en Taiwán y Tailandia, en Japón existe una clara separación entre las parejas homosexuales de la realidad y las de ficción como en el boys’ love. Fujimoto apunta que en este país la ficción no ha promovido la adhesión del público aficionado a ningún movimiento para apoyar a estas parejas en la vida real.
En la primera mitad de los noventa, una revista feminista de limitada difusión se convirtió en el escenario de una polémica sobre el yaoi con un artículo que afirmaba que, al “jugar” con su sexualidad, géneros como este y el boys’ love objetualizaban a los gais, convirtiendo la homosexualidad en una fantasía y asignándole una serie de cánones estéticos: “El hombre que criticó el boys’ love en aquella revista explicaba que de pequeño creía ser el único homosexual y que leer historias de amor entre hombres del mismo sexo como Kaze to ki no uta (La balada del viento y los árboles) fue su salvación. Creo que lo que destacó de su crítica fue que defendía que el yaoi, al ser una parodia de otros manga y anime, solo era una fantasía para el disfrute de las mujeres, sin ningún interés para el público homosexual. Las opiniones en contra del género surgieron a partir de ahí”.
La controversia del yaoi motivó a las autoras y las lectoras de boys’ love a modificar la forma de narrar las historias. Como explica Mizoguchi Akiko en BL shinkaron (Teoría de la evolución del boys’ love), a partir de principios de siglo empezó a surgir una generación de autoras de boys’ love muy hábiles que ilustraron un nuevo tipo de relaciones entre hombres, complejas y refinadas, y diversificaron los argumentos del género: “El boys’ love evolucionó para convertirse en un género de posibilidades infinitas que rompía con los estereotipos sociales que constriñen las relaciones entre hombres y mujeres para esbozar nuevos tipos de vínculos. Podríamos decir que adquirió diversidad y refinamiento. Además, el Gobierno japonés empezó a abogar por la diversidad y la inclusividad de la comunidad LGBT a través de los medios de comunicación de cara a la celebración de las olimpiadas de Tokio, con lo que ahora la situación social ha cambiado un poco”.
El eslabón perdido que anula el hechizo de la normalidad
Fujimoto considera que el “eslabón perdido” que cubre la brecha entre las parejas homosexuales y el boys’ love son las series televisivas con personajes reales. Hasta ahora en Japón el género existía principalmente en manga y novela. Además, la profesora afirma que “en las series de televisión, aunque el espectador sepa que son ficción, como los actores son personas reales, se crea naturalmente una conexión con la realidad. La aceptación por parte del espectador cambia de forma inconsciente”.
Como ejemplo más representativo de este fenómeno, Fujimoto destaca la exitosa serie Ossans’ love (2018), que tuvo una secuela y una película: “La primera serie es un material de entretenimiento elaborado con gran cuidado. Está planteada con mucho tacto y obtuvo una excelente acogida también por parte del público gay”.
La popular serie de manga Kinō nani tabeta de Yoshinaga Fumi, autora de boys’ love, que actualmente sigue publicándose en una revista para jóvenes y narra la felicidad cotidiana de una pareja formada por un abogado y un peluquero en la cincuentena, también ha tenido mucha resonancia al adaptarse como serie televisiva: “Los japoneses tienen inconscientemente muy arraigado el prejuicio de que separarse, aunque sea un poco, de la ‘normalidad’ provoca la infelicidad. Aunque empiece a vislumbrarse cierto cambio, incluso las generaciones jóvenes discriminan de forma inconsciente cuando compadecen a los homosexuales y piensan que merecen apoyo porque no son personas normales. Puede que, a través de series como esta, se den cuenta de que los gais también gozan de una ‘felicidad normal’ y una vida cotidiana que no dista mucho de la suya, y que así la sociedad cambie”.
“Al mostrar relaciones de pareja entre hombres, sin duda la imagen del hombre en la sociedad cambia. En Kinō nani tabeta, el personaje Shiro, que trabaja como abogado, prepara la comida todos los días. Ver este tipo de series puede ser el remedio para liberar a los jóvenes de la imagen que albergan de la masculinidad. Con todo, últimamente cada vez más obras de boys’ love pasan a la televisión y creo que se está abusando del recurso de elegir a dos protagonistas atractivos como reclamo fácil para que la serie tenga éxito. Quisiera que en las adaptaciones televisivas del boys’ love se tratara de crear series de buena calidad artística”.
El manga de boys’ love goza de cada vez más reconocimiento social. En 2019 Momo to Manji (Momo y Manji), que narra la historia de una pareja de hombres en el periodo Edo, fue la primera obra de su género en recibir el premio de manga del Festival de Arte Multimedia de Japón.
¿Cuál es, entonces, la misión del boys’ love que destaca actualmente? “Hay muchas obras de boys’ love que retratan la diversidad de las relaciones humanas con delicadeza, desmontando los estereotipos imperantes respecto a lo normal y lo razonable. Si, como en Tailandia y Taiwán, donde el boys’ love contribuye a cambiar la sociedad paulatinamente salvando la distancia entre la ficción y la realidad, el boys’ love japonés se infiltra en la conciencia colectiva, podría dar comienzo a una nueva era”, aventura Fujimoto.
Fotografía del encabezado: Personajes de la serie de boys’ love tailandesa 2gether. (©GMMTV)
