Un rápido avance hacia 2011

Ya hemos visto que el conjunto de la economía puede salir ilesa de un gran terremoto y realmente recibir un estímulo positivo en forma de mayores inversiones para la reconstrucción. ¿Podemos esperar un resultado similar en el caso del Gran Terremoto del Este de Japón de este año? Por desgracia no podemos ser tan optimistas porque el desastre natural del seísmo y el tsunami se vio agravado por el desastre por causas humanas del accidente en la planta nuclear y la consiguiente escasez de electricidad. En cierto momento, TEPCO predijo un déficit del 25% en el suministro eléctrico a su área de servicio durante el pico de la demanda de este verano, aunque la compañía ha revisado ahora su perspectiva y ha informado que, según sus previsiones, se quedará "solo" en el 15%. Según los datos del pasado, el consumo de electricidad sube un 1% por cada 2% del crecimiento económico; de acuerdo con estos datos, el déficit de electricidad para este verano implicará un descenso del 30% de la producción en el este de Japón. Mientras tanto, el accidente de la planta de Fukushima Daiichi de TEPCO ha hecho que los residentes en otras partes del país desconfíen de la energía nuclear. Cabe esperar, pues, que todo ello lleve a la suspensión de las operaciones en otras plantas nucleares del país y el déficit de electricidad afectará a áreas que son atendidas por otras compañías.

Esto significa que las medidas para incrementar el suministro eléctrico es una prioridad urgente a fin de fomentar las inversiones para la reconstucción. La situación es similar en cierto sentido a la que se vivió después de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, cuando el aumento del suministro de carbón era el primer punto del orden del día. El segundo punto de la agenda es también similar al del periodo de posguerra, es decir, que tanto el Gobierno como la empresa privada hagan todo lo posible para aumentar la capacidad exportadora del país. Hemos de aceptar como un hecho objetivo que el accidente de Fukushima Daiichi detendrá los planes originales para incrementar el suministro de energía nuclear. Y no será fácil generar suficiente energía “limpia” para compensar el déficit actual. Por lo tanto, aumentará nuestra dependencia de los fueles fósiles y cabe esperar que las revueltas democráticas en algunos países árabes, junto con la lluvia radiactiva causada por el accidente de Fukushima, harán que suba más el precio de estos fueles.

Durante muchos años, las familias gobernantes y los dictadores que han acaparado el control sobre la producción de crudo en algunos países árabes, han utilizado el dinero obtenido con la exportación de petróleo para comprar acciones de compañías en países avanzados industrialmente con el objeto de seguir disfrutando de la riqueza cuando se agoten las reservas petrolíferas. Esto ha creado una cómoda simbiosis entre los países avanzados y los exportadores de crudo. Sin embargo, las revoluciones democráticas que han estallado en la región cambiarán la situación al menos temporalmente. Incluso Arabia Saudí, el mayor productor de petróleo del mundo, probablemente intentará evitar un cambio político radical con el aumento del precio del crudo y la generosa utilización de los ingresos en el conjunto de la ciudadanía. Mientras tanto, el desastre de Fukushima ha aumentado la aversión a la energía nuclear en países avanzados. Esto se puede apreciar claramente en Alemania, que se ha apresurado a suspender la actividad de siete reactores nucleares; pero, también es probable que EE.UU. reconsidere sus planes de construcción de nuevas plantas nucleares. El resultado será una mayor dependencia global de los fueles fósiles.

Incluso si los precios de la energía suben, mientras Japón conserve su capacidad exportadora, estará en condiciones de importar los recursos que necesita para sostener el crecimiento económico. Pero, si no puede hacerlo, se encontrará falto de los medios financieros necesarios para pagar los recursos que importe y las limitaciones en el suministro de energía eléctrica probablemente se tornarán permanentes. El Gobierno japonés está trabajando de lleno en la situación de emergencia y busca el consenso ante la división en la opinión publica respecto a la energía nuclear. Con todo, una cuestión que ahora se ha vuelto más importante desde una perspectiva a largo plazo es la campaña para alcanzar tratados de libre comercio con otros países.

(Escrito originalmente en japonés y traducido al español de su versión inglesa.)

(*1) ^ Paul Claudel, Correspondance diplomatique: Tokyo 1921-1927 (París: Gallimard, 1995), pág. 195.

(*2) ^ Ibídem, pág. 197.

(*3) ^ Ibídem, pág. 218.

(*4) ^ Economic Development and Cultural Change, vol. 48, nº 3 (abril 2000), págs. 521-542.

(*5) ^ Ibídem, pág. 522.