El arroz hervido, el mochi y el nattō como inspiración para la naturaleza de la jungla tóxica
Al fijarnos detenidamente observamos que lo que gusta a Miyazaki no es tanto el arroz en sí como los alimentos pegajosos como son el mochi y el nattō. Y lo que le atrae del arroz es el aspecto hinchado que tiene una vez hervido. La clave es que estos alimentos se reflejan tal cual en la imagen de la naturaleza de la jungla tóxica de Nausicaä del Valle del Viento.
El investigador en cultura infantil Murase Manabu afirma que la originalidad de la animación de Miyazaki surge de fundir directamente el mundo de los hongos y los microorganismos con el mundo de la animación (La “profundidad” de Miyazaki Hayao). Si nos paramos a pensarlo, la jungla tóxica no es simplemente un mundo de muerte y veneno; allí viven perfectamente insectos, plantas y hongos que hacen evolucionar el entorno. Y es que, aunque para el ojo humano la putrefacción significa la muerte y la descomposición progresiva de los seres vivos, desde el punto de vista de los microbios y las bacterias, el mismo proceso implica fertilidad y florecimiento. En eso consiste la ambigüedad de la jungla tóxica.
En conclusión, la animación de Miyazaki busca los principios de la cultura asiática en el proceso de maduración y transformación de la jungla tóxica, que es el mismo proceso con el que los alimentos como el arroz, el mochi y el nattō fermentan y se vuelven pegajosos, maduran y se mezclan con otros tipos de vida para evolucionar juntos. Aun así, cabe apuntar que Miyazaki no se autoproclama panasianista.
Miyazaki llegó al convencimiento de que era posible plasmar una imagen vital de la naturaleza japonesa mediante la animación cuando vio ampliada la base de su identidad a una gran extensión de Asia (el director utiliza a menudo el término “Asia Oriental”). Así pues, aunque la naturaleza rural de Mi vecino Totoro pueda parecer propia de Japón, en realidad se trata de una naturaleza que mantiene la continuidad regional con la naturaleza asiática. Esto se considera un punto crucial en la obra de Miyazaki.
Al principio los panasianistas tradicionales empezaron a albergar un sentimiento de patriotismo asiático común como resistencia a la invasión y la dominación de la civilización asiática por parte de la civilización occidental, en el contexto de unas relaciones internacionales tensas. Al mismo tiempo el panasianismo significaba la apertura de un nacionalismo endogámico hacia una dimensión internacional. Por ejemplo, el lema “Asia es una” postulado por la célebre figura del arte japonés Okakura Tenshin fue un intento de establecer una idea de tolerancia y paz asiáticas que contrarrestase los valores occidentales contemporáneos; dicha postura trataba de constituir la paz sobre el principio de la belleza (religión).
La vía regia que traza Miyazaki Hayao es la belleza panasianista de la animación
El antagonismo entre los conceptos políticos “gobierno militar y vía regia” (hadō to ōdō)(*1) que refleja la versión de manga de Nausicaä del Valle del Viento es el concepto de la historia mundial utilizado tradicionalmente por los panasianistas. ¿Y cuál es la belleza de la animación como vía regia? Seguro que Miyazaki se planteó esta pregunta cuando elaboraba la serie de Nausicaä del Valle del Viento.
Está claro que la tolerancia y la paz no se logran automáticamente solo con derribar el mal gobierno y sus gobernantes. No se trata de algo tan simple y fácil. El politólogo Nakajima Takeshi formula así la aporía de la que pecan los panasianistas nipones: ¿por qué los que debían lamentar la irrupción del imperialismo europeo occidental en las vidas de los asiáticos y desear la liberación de Asia terminaron por participar en su invasión? (El panasianismo y su evolución en la era contemporánea).
Tal y como ocurre en Nausicaä del Valle del Viento y La princesa Mononoke, en el mundo de la animación de Miyazaki la paz y la convivencia luchan por germinar entre una violencia que se repite en la historia, entre el horror y los atolladeros de la guerra.
El principio universal de Asia se impone a las culturas y civilizaciones arraigadas en la idiosincrasia de cada región. Este principio representa la vía de la maduración pacífica mediante mezclas y cruces, superando el peligro de la invasión y el dominio por parte de otros países y regiones (véase el apartado “(3) La naturaleza que se mezcla y se transforma continuamente”). Es más, también implica mezclarse a veces con aquellos que pretenden exterminarnos o con los que pretenden destruir y arrebatarnos algo que valoramos más que nuestra propia vida. Es el flujo de esta fuerza latente lo que Miyazaki descubrió en la naturaleza asiática.
En definitiva, la imaginación de la animación de Miyazaki difiere tanto del simple nacionalismo (anime para otakus japonés) como de la globalización que va tiñendo todo el mundo con un mismo modelo de valores (disneyficación), rebelándose contra ambos modelos para seguir su propio camino. Se trata de un tipo de altermundialismo basado en la naturaleza asiática. Probablemente esta compleja visión estratificada de la naturaleza expresada con una elevadísima técnica de animación sea lo que sorprende y fascina de la animación de Miyazaki al público de todo el mundo.
Del unilateralismo al panasianismo: las nuevas generaciones que han de guiar el futuro del anime
Miyazaki Hayao anunció que se retiraría de la realización de películas de animación tras finalizar El viento se levanta. El cuento de la princesa Kaguya fue la última película de Takahata Isao. Suzuki Toshio también abandonó su labor como productor. Y Studio Ghibli decidió desmantelar su departamento de animación. Studio Ghibli, la productora que ha cargado con el peso de la animación japonesa desde después de la Segunda Guerra Mundial, atraviesa un gran punto de inflexión.
Suzuki Toshio opina que la animación de Miyazaki Hayao y Takahata Isao era sostenible en el contexto de crecimiento acelerado que vivió Japón después de la Segunda Guerra Mundial, y que en adelante la animación japonesa se desarrollará más que nunca mediante la colaboración internacional con los departamentos de producción de otros países asiáticos como Tailandia, Malasia, Taiwán y Vietnam, donde las técnicas de animación se han refinado muchísimo (El destino de la producción de Ghibli: la guerra de la animación japonesa y estadounidense empieza en Asia). Según Suzuki, es un error creer que esto vaya a ir erosionando el mundo de la animación japonesa. Simplemente ha llegado una nueva era en que la región asiática se repartirá las funciones para crear cada obra.
De buen principio, la naturaleza y la vida que refleja la animación de Miyazaki Hayao no es una visión cerrada y unilateral de la belleza de Japón, sino una realidad compuesta de una mezcla heterogénea de formas de vida y existencia que va madurando y transformándose poco a poco. Y esto enlaza con el principio de naturaleza asiática que Miyazaki descubrió en su juventud.
Así pues, se nos presenta la posibilidad de ampliar nuestro punto de vista para recibir y redescubrir una cultura y una animación propias de Asia, con Japón como miembro integrante. Gracias a esta nueva colaboración internacional con los especialistas asiáticos, podríamos observar el nacimiento de una animación novedosa que no hemos visto hasta la fecha. Esta nueva ola de obras panasiáticas puede enriquecer y hacer madurar nuestra aún reducida visión del mundo y de la naturaleza orientándola más hacia el exterior.
Fotografía del titular (derecha): El director Miyazaki Hayao anuncia su retirada como director de películas de animación en una rueda de prensa celebrada en septiembre de 2013. (Fotografía cortesía de Jiji Press)
(*1) ^ Gobierno militar se refiere al tipo de gobierno que utiliza la fuerza militar. Vía regia se refiere al gobierno que se sirve de la ley y la razón.
