Efectos secundarios de la acumulación de poder

En términos generales, Abe ha desarrollado su labor de Gobierno en un clima de estabilidad. Pero la concentración de poderes en torno al cargo de primer ministro ha tenido también sus efectos secundarios. En febrero de 2017 salió a la luz el problema de la escuela Moritomo Gakuen y desde marzo de ese mismo año suscitó una gran atención el de otra escuela, la Kake Gakuen. Se da la circunstancia de que los máximos responsables de ambas instituciones mantenían una estrecha relación personal con Abe o con personas de su entorno más cercano, lo que hizo sospechar a muchos que se les había dado un trato de favor o que los funcionarios responsables de tramitar sus expedientes habían tenido una excesiva deferencia hacia Abe a la hora de tomar decisiones que afectaran a sus amigos. En el caso de la Moritomo Gakuen, se detectó incluso una irregularidad burocrática al manipularse documentos relativos a las cuentas de una operación de cesión de terrenos públicos.

El director general de la Oficina Financiera del Ministerio de Finanzas, Ōta Mitsuru (fila delantera, a la derecha) pide disculpas por la manipulación de documentos con una profunda reverencia ante la Comisión de Política Financiera y Monetaria de la Cámara de Representantes (Baja). A la izquierda aparece el viceprimer ministro y titular del citado ministerio Asō Tarō (16 de marzo de 2018, Dieta). (Jiji Press)

Abe no ha dejado de negar cualquier implicación personal en estos casos. Pero solo una pequeña parte de la opinión pública está satisfecha con sus explicaciones. El 77 % de quienes respondieron a una encuesta realizada por el periódico Yomiuri Shimbun en julio dijo no sentirse demasiado convencido. En las elecciones internas a la presidencia del partido, Abe obtuvo solo un moderado apoyo de los afiliados (55 %) y detrás de este hecho se percibe la sombra de estos dos escándalos.

No cabe duda de que la atención suscitada por estos dos escándalos tiene mucho que ver con la ampliación de los poderes del primer ministro. Por ejemplo, el caso de la Kake Gakuen ocurrió en relación con una de las zonas especiales de la Estrategia Nacional, que se maneja desde dicho cargo.

Muchos problemas por solucionar

Nos preguntamos qué nuevos retos abordará Abe en su tercer mandato.

Por el momento, el primero de esos retos es el de ampliar el cupo de trabajadores extranjeros, para lo que ha sido necesario tramitar reformas de las leyes migratorias y de las que rigen el reconocimiento de refugiados, así como crear un nuevo tipo de visado para extranjeros con destrezas especiales. Ahora, con la ley correspondiente aprobada, se prevé que se liberalice la contratación de extranjeros en sectores como la agricultura, la pesca, la construcción, la restauración o los cuidados a ancianos y enfermos.

A medio plazo, Abe debería abordar también nuevos temas en materia de servicios sociales y política laboral. Durante la campaña para las presidenciales del partido, anunció que después de remodelar su Gabinete abordaría una reforma integral del sistema de la seguridad social que comprendiera a todas las generaciones. Entre sus propuestas, ha hecho público que favorecerá el empleo de la tercera edad, más en concreto de las personas de más de 65 años. Al parecer, las propuestas concretas se gestarán en el Consejo de Inversión en el Futuro.

Otra propuesta es la ampliación de la seguridad social a las generaciones en activo. Cuando fue disuelta la Cámara Baja de la Dieta en septiembre de 2017, Abe hizo saber que una parte de los ingresos añadidos que obtendrá el Estado tras la elevación del impuesto al consumo se dedicará a hacer más extensiva la gratuidad de la educación. Después formó el Consejo para el Diseño de una Sociedad de Centenarios, que en junio de 2018 dio forma a una primera directriz para avanzar en la gratuidad de la educación.

Siguiendo esa directriz, el Gabinete de Abe prevé dar el paso de establecer un amplio ámbito de gratuidad en los ciclos de la educación infantil superior. La gratuidad será total en la escolarización de los niños de entre tres y cinco años a partir de octubre de 2019, y desde abril de 2020 las familias de bajos ingresos tampoco tendrán que pagar nada por la educación superior de sus hijos. En la política económica internacional, reviste especial importancia la negociación entre Japón y Estados Unidos para el Acuerdo Comercial sobre Bienes de Consumo (TAG, por sus siglas en inglés). Abe y el presidente norteamericano Donald Trump llegaron a un primer acuerdo en la cumbre bilateral celebrada el 26 de septiembre de 2018 y ahora serán el ministro japonés de Economía y Política Fiscal, Motegi Toshimitsu, y el Representante Comercial norteamericano, Robert E. Lighthizer, quienes deberán negociar las rebajas arancelarias a los diversos artículos.

Trump ha aireado su descontento con el déficit comercial que soporta Estados Unidos en las balanzas comerciales bilaterales con varios países, entre los que se encuentra Japón, frente al que en 2017 tuvo un déficit de 68.800 millones de dólares. Al menos desde mayo, Estados Unidos está pensando imponer aranceles a los automóviles de importación. Los mandatarios de ambos países pactaron que no se tocaría el tratamiento arancelario de los automóviles mientras durasen las negociaciones del TAG y esto significa que por el momento Japón no tendrá que preocuparse por este asunto. Pero cuando Estados Unidos plantee en el futuro exigencias duras, es de temer que Abe tenga que emplear muchas energías en contener sus pretensiones.

Además, la agenda política de 2019 será muy apretada, pues esperan importantes ceremonias, reuniones internacionales, etc. El 30 de abril abdicará el Emperador de Japón y el 1 de mayo ascenderá al trono el actual príncipe heredero, Naruhito, quedando para octubre las ceremonias de entronización. En junio, Osaka acogerá la cumbre del G20 y en agosto Yokohama hará lo propio con la Conferencia Internacional de Tokio sobre Desarrollo de África (TICAD, por sus siglas en inglés). Abe deberá cumplir puntualmente todos estos compromisos.

Entretanto, en abril llega una primera serie de elecciones regionales y en el verano la Cámara Alta de la Dieta renovará la mitad de sus escaños. En octubre se hará efectiva la elevación del impuesto sobre el consumo.

La presentación del borrador de reforma constitucional, en función del apoyo popular al Gabinete

Para terminar, veamos qué posibilidades hay de que Abe intente proceder a la reforma constitucional que con tanto entusiasmo promueve.

El PLD ha debatido y acordado ya cuatro posibles modificaciones, una de las cuales sería que la Constitución reconozca la existencia de las Fuerzas de Autodefensa y especifique su papel. Antes de las presidenciales internas, Abe anunció que el proyecto de reforma sería presentado ante la Dieta por su partido durante la temporada extraordinaria de sesiones. Sin embargo, lo único que llegó a hacerse fue una declaración de intenciones y el partido ha anunciado ya que ha pospuesto la presentación de una propuesta formal.

Sería necesario saber si Abe tiene la intención de llevar el tema al legislativo nacional a corto plazo.

El problema estriba en la relación entre esta posible iniciativa y las citadas elecciones para la renovación parcial de la Cámara Alta. Actualmente, los parlamentarios que se muestran a favor de la reforma constitucional representan dos tercios en el conjunto de las dos cámaras. Hay mucha incertidumbre sobre cómo quedará el reparto de escaños tras las elecciones. Ante esta situación, no sería extraño que Abe decidiese hacer su propuesta de reforma mientras conserva esa amplia mayoría. En ese caso, es posible que este año el año la propuesta sea presentada y que luego se realice el preceptivo referendo el mismo día de las elecciones.

Pero si lo que se propone Abe es reformar el Artículo 9 (referido a la renuncia a la guerra y no mantenimiento de un ejército) es de temer que encuentre una dura oposición en parte de la opinión pública. Entonces, el resultado del referendo sería imprevisible. Además, podría tener consecuencias adversas para su partido en las elecciones a la Cámara Alta. Aun así, dado que no es demasiado probable que en las siguientes elecciones a la Cámara Alta los partidos gobernantes sufran una derrota tan estrepitosa que los lleve a perder la mayoría absoluta de la que gozan, no puede descartarse que la propuesta de reforma constitucional llegue a Dieta en 2019.

Por otra parte, el apoyo popular al Gabinete será un factor decisivo en la posible presentación de la propuesta en el legislativo. Un alto apoyo significa más posibilidades de que la propuesta sea presentada.

A juzgar por los nombramientos que ha hecho Abe en las estructuras del partido, es más que evidente que Abe concede una gran importancia a esta reforma. Previsiblemente, tomará su decisión considerando la forma en que sus niveles de popularidad puedan quedar reflejados en los resultados electorales.

Fotografía del encabezado: Abe Shinzō en el sillón de su despacho de presidente del Partido Liberal Democrático tras haber ganado por tercera vez las elecciones internas (20 de septiembre de 2018, sede del partido en Nagata-chō, Tokio. (Jiji Press)