La estatua como un ser vivo
La increíble durabilidad del Daibutsu de Kamakura hace que nos encontremos ante la misma figura imponente que se erguía ante Kipling. La estatua de bronce se alza más de 11 metros de altura sobre su plataforma de piedra de 2 metros. Cada uno de sus ojos tiene un metro de ancho, y su pelo tiene 656 espirales. El bronce pesa unas 121 toneladas. Esta página en el sitio web del Kōtoku-in incluye una descripción animada del proceso de vaciado utilizado para crear el Daibutsu de Kamakura.
El Daibutsu de Nara, que representa el Buda Virocana (en japonés: Birushana Butsu o Dainichi Nyorai), es, como se ha dicho anteriormente, mayor que el de Kamakura. Este Buda ha sido reconstruido en repetidas ocasiones con el paso de los siglos, al contrario que el Daibutsu de Kamakura cuya estructura no ha cambiado desde el día en que fue construido.
El cambio más significativo en el Daibutsu de Kamakura ha sido la pérdida de su cobertura dorada. Restos de oro encontrados en la mejilla derecha del Daibutsu sugieren que así era su apariencia original. Pero hay otros misterios.
Morii señala que “los expertos en metalurgia han sugerido que el alto contenido de plomo en el bronce hacía el enchapado imposible y obligó a los constructores a utilizar láminas de oro. Pero yo he observado de cerca los restos de oro y no estoy tan seguro”.
La restauración de este recubrimiento nunca se tomó en serio. “Nos preocupamos del Daibutsu como si fuese un ser vivo”, insiste Morii. “Este Buda, tal como lo ves hoy en día, ha sido parte de la sociedad japonesa durante siglos. No tenemos por qué hacer ningún tipo de arreglo en pos de la recuperación de su supuesto aspecto original”.
En cualquier caso, la cuestión de volver a cubrir de dorado el Daibutsu es discutible, según Satō. “Hacer cambios fundamentales en algo que ha sido designado como tesoro nacional es completamente imposible”.
“Otro de los misterios”, se pregunta Morii, “es cómo se hicieron con tanto bronce. La cantidad de cobre en Japón en el momento habría sido del todo insuficiente, por lo que miramos a China. Algunos expertos en metalurgia han apuntado una similaridad entre el contenido de la aleación del Daibutsu y el bronce que se conoce fue importado de la dinastía Song en China. Pero nuevamente los registros históricos están incompletos, lo que deja lugar a la especulación”.
Anteriores reparaciones realizadas en el Daibutsu incluyen la reconstrucción de la plataforma de piedra en 1925 después de la destrucción de la misma en el Gran Terremoto de Kantō de 1923, cuando la estatua se balanceó y deslizó unos 35 centímetros adelante. Otras reparaciones incluyen el reforzamiento del cuello desde dentro con plástico reforzado con fibras a comienzos de la década de 1960. Los trabajos realizados en la década de 1960 incluían también la inserción de una placa de acero inoxidable entre el bronce de la estatua y la plataforma de piedra. Esto se hizo para proteger al Daibutsu de terremotos, permitiendo que se deslice en lugar de inclinarse.
“Echamos un vistazo al acero inoxidable”, explica Morii, “y parece que sigue en buen estado. La fuerza sísmica en Kamakura durante el Gran Terremoto del Este de Japón en 2011 fue insuficiente para hacer que se deslizase. No sabemos si la protección antisísmica funcionará realmente tal como se ha diseñado. Es algo que tendremos que investigar en los años venideros”. Mientras Satō y Morii continúan cuidando este Buda de 760 años, recuerdan con admiración los versos de Kipling.Un turístico show, una leyenda contada,(Fotografía del encabezado: el Daibutsu de Kamakura muestra su nueva cara al mundo a comienzos de marzo de 2016 a medida que se elimina el envoltorio después de dos meses de análisis, reparación y limpieza.)
una mole de bronce y oro oxidada,
tan grande y vacía, y quién duda
que guarda la idea de Kamakura.Pero cuando al amanecer reces tus oraciones,
piensa, antes de atender tus obligaciones,
¿está Dios hecho a imagen del hombre
en este lugar de Kamakura?

