Rapidez o precisión, el gran dilema del mecanizado

A los tornos, las fresadoras y los machining centers (MC) ha venido a sumarse la innovadora LUMEX. Actualmente los MC representan el 95% de la facturación de la empresa, pero su presidente asegura que el interés de los clientes es cada vez mayor y que el mercado parece estar, por fin, maduro para la innovación. “Para 2020 esperamos facturar alrededor de los 3.000 millones de yenes”, afirma.

Todo tiene su origen y el de la LUMEX se halla en los intentos por elevar la productividad de los MC. Al tratar de elevar simultáneamente la rapidez y precisión del corte, Matsuura se encontró con que, cuanto mayor era la velocidad, la herramienta de fresado producía más roces, afectando así a la precisión.

La clave estaba, pues, en superar el problema de los roces producidos por la herramienta. Para afrontar este reto, Matsuura pensó que con el láser rápido era posible cortar una pieza sin que se produjera contacto directo con la herramienta. Tampoco se producen roces ni deterioro de la forma. “Siempre me había preguntado si no sería posible aplicar el láser a la mecanización del metal (al proceso de fresado)”, explica el presidente. Fue en esa época cuando el gran fabricante de aparatos eléctricos Matsushita Denkō (actual Panasonic) propuso a Matsuura desarrollar conjuntamente un sistema de fresado mediante láser.

Un desarrollo sobre la tecnología de base de Matsushita

Para Matsushita Denkō acortar el periodo necesario para desarrollar un nuevo producto es un problema de vida o muerte. A principios de los años 90 había comenzado a desarrollar su tecnología de modelado mediante láser. Tras una serie de pruebas e intentos infructuosos, finalmente obtuvo una tecnología de base para realizar con una sola máquina todo el proceso, desde la sinterización mediante láser al acabado del producto, e incluso construyó la máquina para uso interno. Pero los resultados no fueron satisfactorios. Fue entonces cuando se fijó, como posible socio en el desarrollo de un aparato más adecuado, en Matsuura, que le venía suministrando excelentes MC.

“Fue aquí donde nació la LUMEX”, afirma orgulloso Katsuki Kazuo, director del Centro de Tecnología Industrial de Fukui.

En esa misma época, el Centro de Tecnología Industrial de Fukui estaba tratando de promover la innovación en los métodos de mecanizado introduciendo la tecnología del láser en la fabricación de fibras, monturas para gafas y máquinas, entre otros sectores de la industria prefectural. Para ello, se suscribió al programa de concentración empresarial regional del Ministerio de Educación y Ciencia. Este programa sirvió de marco para desarrollar las primeras máquinas híbridas y en diciembre de 2000 se dio inicio a un proyecto con participación del sector público, la industria privada y el mundo académico, representado en este caso por la Universidad de Fukui.

“Precisamente en el momento en que, desde el Gobierno Prefectural, nos proponíamos difundir el uso del láser, Matsushita y Matsuura dieron inicio a su colaboración”, comenta Katsuki Kazuo, director del citado centro. “Le pedí al presidente Matsuura Masanori (actual presidente honorario) que se encargase de coordinar el proyecto. Podrá parecer una simple coincidencia que en Fukui hayamos podido abordar este proyecto con unos socios de esta categoría, pero yo creo que ha sido la consecuencia lógica de un proceso”, sostiene Katsuki.