Tras las oportunidades de las Olimpiadas de Tokio 2020

Actualmente el 70 % de las ventas de Ejima corresponden al té y el 30 % restante al papel. La facturación ronda los 200 millones de yenes anuales, un 20 % menos que hace diez años. Aun así las cifras se han recuperado respecto a los 150 o 160 millones a los que se redujeron con la caída del consumo que siguió al Gran Terremoto del Este de Japón de marzo de 2011.

El producto estrella en la sección del té es el té verde de gama alta que les suministra una empresa de Kakegawa, en la prefectura de Shizuoka. En la tienda se puede encontrar un surtido de tés de la marca Ejima-en como el sencha, el hōjicha y el genmaicha, además de una fornida selección de utensilios para el té, con objetos tradicionales como los tarros de cerámica y las cajas de madera para conservar el té, así como balanzas para vender el té a peso. Ken insiste en la necesidad de desarrollar nuevos reclamos de venta porque “en los últimos años el sector de las bebidas se ha diversificado mucho y la gente consume cada vez menos té”.

El té verde, producto estrella. Ejima-en se ha convertido en una marca célebre en la región.
La balanza que se usa para la venta a peso está rodeada de cajas de té de madera con la tradicional marca “エ” de Ejima.

“En julio de este año lanzamos un té verde en bolsitas para infusión que llevábamos un año desarrollando junto con el productor de Shizuoka, y se está vendiendo de maravilla. Su formato fácil de preparar tiene una buena acogida especialmente entre los jóvenes, que ya no usan la tetera. No ahorramos ningún esfuerzo para mantenernos al día con las nuevas tendencias”.

Sumiko, de 44 años y esposa de Ejima, es la encargada principal del sector del papel en el negocio, y gestiona la venta de productos que adquieren de proveedores de todo el país. Últimamente lo que más se vende son los papeles de alta gama de colores variados para la artesanía y para envolver regalos, como el Yūzen de Kioto.

Ejima Sumiko, responsable de las ventas de papel, comenta que el papel que ofrecen se caracteriza por tener una textura y un colorido suaves, con un aire “artesanal”.

Ejima Ken visualiza las excelentes oportunidades que pueden ofrecerle la celebración de la Copa Mundial de Rugby de 2019, que tendrá Odawara como base para los entrenamientos de la selección nacional, y posteriormente las Olimpiadas de Tokio 2020.

“En estos últimos años han aumentado ostensiblemente los turistas chinos y occidentales. Planeamos dar respuesta a esta tendencia ofreciendo los carteles y etiquetado de los productos en inglés y chino, además de negociar con la Oficina Tributaria regional para poder realizar ventas libres de impuestos para los turistas extranjeros. Quiero dar a conocer a las personas de otros países las bondades del papel tradicional y del té verde japonés, imprescindible en nuestra gastronomía y conocido por contribuir a conservar la salud y a disfrutar de una larga vida”.

Otras de las perspectivas del negocio son lanzarse a la venta por internet para aumentar los pedidos y abrir una tienda en Hawái para promocionar su popular “té verde frío” internacionalmente. La empresa aspira también a montar una sucursal en Tokio, donde ya operó temporalmente treinta años atrás. Estos son algunos de los proyectos del propietario de Ejima para afianzar el valor de la marca local y buscar nuevas oportunidades de negocio que le permitan expandir sus operaciones.

Fotografías de Kikuchi Masanori

Fotografía del titular: Utensilios para el té que se venden en Ejima, una tienda histórica en el casco antiguo de la ciudad fortificada de Odawara.