Añadir en las traducciones guiños que se entiendan a pesar del paso del tiempo

ENTREVISTADOR ¿Hay alguna obra que no hayas traducido aún sobre la que te gustaría trabajar?

BERNABÉ Me gustaría traducir Dr. Slump porque me gustaba mucho cuando la veía en la televisión. Hay una versión traducida de mucho antes de que yo me dedicase a esta profesión. Ojalá algún día decidan retraducirla o hacer una versión en catalán.

ENTREVISTADOR He visto que en tus traducciones a menudo incluyes frases de programas de humor actuales.

BERNABÉ Esos son pequeños guiños y procuro que sean imperecederos, es decir, que aunque no conozcas la broma no te suene raro. El que lo conoce se va a reír, y al que no lo conoce no le va a sonar raro.

ENTREVISTADOR Sin embargo, hay obras cuyas bromas ya no las entienden las nuevas generaciones.

BERNABÉ Sí, de hecho Dr. Slump es una de ellas. En su traducción al español cantan canciones de Julio Iglesias o las Spice Girls. Cuando te encuentras con alguna broma que tienes que traducir, es importante que no sea demasiado local o temporal. No se podrían poner cosas de Chiquito de la Calzada, porque muchas personas no lo entenderían. Por eso al traducir Shin Chan en lugar de poner “¿A ti te gusta la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla?” cuando le pregunta a una chica en japonés “¿Tú eres de las que echan cebolleta al nattō?”, lo que escribimos es si “le pone queso a la pasta”, algo que es más internacional. La idea es que sea una expresión que un japonés podría conocer y utilizar.

Un fan más

ENTREVISTADOR Muchos lectores de manga suelen aprender también japonés y se fijan en los detalles de las traducciones. ¿Sueles recibir muchos mensajes de los lectores de tus traducciones?

BERNABÉ Hubo una época, cuando estábamos traduciendo Naruto, que recibimos bastantes críticas. Adaptábamos el nombre de las técnicas, en lugar de transcribir el nombre en japonés. Esto a muchos lectores no les gustaba porque querían el nombre en japonés. Preferían Kawarimi no Jutsu a “Técnica de Sustitución”. Con el tiempo he ido aprendiendo esto, y como no me gusta dejarlo completamente en japonés, cuando hay espacio trato de incluir los dos nombres para que todo el mundo esté contento. No obstante, de un tiempo a esta parte apenas ha habido críticas y me siento muy afortunado porque creo que he podido dejar claro que soy un fan más. Soy un profesional, pero primero he sido un fan, y quiero que las traducciones salgan lo mejor posible. Hay veces que obviamente nos equivocamos, pero tratamos de minimizar esto mediante el proceso de control de calidad interno de Daruma, aunque como somos humanos siempre se nos puede escapar alguna errata.

ENTREVISTADOR ¿Y os ha llegado alguna vez algún comentario por parte de la editorial japonesa o el autor original?

BERNABÉ No. Generalmente lo que piden las editoriales japonesas es que les mostremos la sobrecubierta del tomo. Nos piden la traducción del comentario del autor, el resumen del tomo, etc. Para aprobar el diseño. En una ocasión ocurrió que habían hecho una revisión y pensaron que algo estaba mal. Era porque en japonés la autora comentaba algo como “A veces me siento muy cansada y quiero desaparecer”, y nosotros pusimos “Un día me compro una isla y me pierdo”. Los japoneses nos escribieron muy extrañados diciéndonos que en el original no decía nada de “comprarse una isla”, ¡pero es que era una expresión coloquial! Esto nos ocurrió solamente una vez. No suelen revisar el interior del manga.

Consejos para los futuros traductores de manga

ENTREVISTADOR Tengo entendido que has publicado una edición renovada de ‘Japonés en Viñetas’, tu obra para aprender japonés a través del manga.

BERNABÉ Ya han pasado 16 años desde que saliese la primera edición de ‘Japonés en Viñetas’, que fue creado como un método autodidacta que utiliza el manga como herramienta para el aprendizaje. Cuando salió por primera vez en 2001 en español la recepción fue excelente. Con el tiempo ha sido editado en seis idiomas más y hace dos años lanzamos una nueva edición. Originalmente la serie constaba de dos libros de texto y dos cuadernos de ejercicios complementarios. En la nueva edición juntamos cada libro de texto con su cuaderno de ejercicios, de modo que ahora hay solo dos libros, lo que llamamos la “versión integral”. Hoy mucha gente me dice que empezó a estudiar japonés gracias a ‘Japonés en Viñetas’. Mi idea era esa, que esta obra sirviese como puerta de entrada al idioma japonés, aunque también es cierto que hay gente que solo con esos libros ha llegado bastante lejos.

ENTREVISTADOR ¿Qué le recomendarías a todas las personas a las que les gustaría dedicarse a traducir manga en el futuro?

BERNABÉ Mi consejo es que no desistan. Hay veces que estudiar japonés es desesperante, porque parece que no avanzas y puedes pasar meses con esa sensación. Pero hay un momento en el que superas esa barrera y luego avanzas mucho más deprisa. En esos momentos yo les diría que no se rindan, que sigan ganbateando (esforzándose) y que tengan constancia, ilusión y especialmente motivación. Si tu motivación para estudiar es que quieres leer manga o ver anime en japonés, funciona muy bien intentar leer un manga o ver un anime en este idioma y ver que estás empezando a entender algunas cosas. Eso es gasolina para la motivación. Y si quieren ser traductores de manga, que lean mucho en español también. Puedes saber japonés, pero si no dominas perfectamente tu lengua materna, tus traducciones no van a ser buenas.

(Fotografía del encabezado: Marc Bernabé en la oficina de Nippon.com)