Shizuoka, en las faldas del monte Fuji, es sede de la famosa vista Miho no Matsubara. Es también la mayor productora de maquetas de plástico del país. Presentamos la historia del espíritu artesanal que se esconde tras los modelos de plástico de Gundam, los mini 4x4 y los vehículos de radiocontrol.
Los teléfonos públicos y los buzones de correos son ahora de plástico
Al visitar la ciudad de Shizuoka llaman mucho la atención los monumentos que se pueden ver en las estaciones de tren, las oficinas gubernamentales y las zonas céntricas; la razón es que los paneles informativos, los teléfonos públicos y los buzones de correos se asemejan a maquetas de plástico antes de ser ensambladas. Cuando se abre la caja de una maqueta, lo primero que se ve son sus piezas, unidas a un armazón llamado rannā (“corredor”). Es algo que nos devuelve las emociones de cuando éramos niños: “¿cómo monto esto?”.
La ciudad de Shizuoka reúne diez empresas fabricantes de modelos, entre ellas Bandai Spirits, que produce modelos de plástico Gundam de la popular serie de animación Kidō senshi Gandamu (Mobile Suit Gundam), y Tamiya, conocida por sus mini vehículos de tracción a las cuatro ruedas y de radiocontrol. La ciudad tiene una cuota de más del 80 % de los envíos de modelos de plástico del país. La ciudad se autodenomina la “capital mundial de las maquetas”, e incluso estableció una sección de promoción de maquetas de plástico dentro de sus oficinas municipales, en el año fiscal 2022. Para promover la ciudad como “ciudad de las maquetas de plástico” se han instalado monumentos de plástico en 15 lugares.

Un portavoz de Tamiya declaró: “Las ventas de modelos de plástico han aumentado debido a la fuerte demanda durante la pandemia del coronavirus. En particular parecen haber aumentado las oportunidades de que padres e hijos construyan juntos por diversión y educación, de modo que las ventas se mantienen fuertes”.
El auge de las acampadas en esa misma época también hizo que aumentara el número de personas que sacaban sus maquetas de radiocontrol al aire libre para disfrutarlas con la familia y los amigos. En este contexto, se dan casos de personas de mediana y avanzada edad cuya afición por las maquetas se ha reavivado, y que compran como adultos productos que estaban fuera de su alcance cuando eran niños.
La ciudad de Shizuoka construyó la Shizuoka Hobī Sukuea (Shizuoka Hobby Square, la plaza del hobby de Shizuoka) cerca de la salida sur de la estación JR de Shizuoka como base para comunicar el atractivo de las maquetas. Además de una amplia gama de modelos de plástico representativos y populares de varios fabricantes, los visitantes pueden aprender sobre la historia de la industria del modelismo y el proceso de fabricación, y también se exponen en el lugar ciertos objetos valiosos, como moldes de Gunpla (maquetas de plástico de Mobile Suit Gundam) y planos. La tienda anexa a la plaza vende nuevos productos y artículos que harán las delicias de los aficionados, por lo que es el lugar perfecto para buscar recuerdos.
Shizuoka produce modelos de Gunpla para aficionados de todo el mundo
Los modelos de plástico se utilizan como material didáctico en las clases de las escuelas primarias y secundarias de la ciudad. Entre los fabricantes, Bandai Spirits, con fábrica matriz en Bandai Hobby Center (en el distrito de Aoi), cerca de la estación JR East Shizuoka, participa activamente en las clases de modelismo de plástico para alumnos de primaria. La empresa está desarrollando a escala nacional la llamada Gunpla Academia, un paquete de clases con el que se enseña el placer de la artesanía a través del montaje práctico de modelos de plástico de Gundam.
La empresa ofrece de forma gratuita kits de montaje y todo tipo de materiales didácticos a las escuelas que lo desean. Desde octubre de 2021, el programa se ha implantado en más de 9.400 colegios de todo el país, con un total de 667.000 participantes.
Desde el inicio de las ventas, en 1980, se han distribuido más de 800 millones de modelos de plástico de Gundam. El personal que trabaja en el Bandai Hobby Center viste ropa de trabajo inspirada en los uniformes de las “Fuerzas de la Federación Terrestre”, y se sumerge en el mundo de Gundam mientras trabaja en la planificación y el diseño de productos.
En la planta baja el visitante puede contemplar filas de Gunpla de generaciones anteriores, mientras que en la primera verá la línea de producción de la fábrica a través de un cristal. Desde la pandemia del coronavirus las visitas a la fábrica se han suspendido, pero está previsto que se reanuden en la nueva fábrica, completada en enero de 2025 (fecha por confirmar).
El espíritu artesanal, arraigado gracias a los fabricantes que reunió Ieyasu
Ieyasu (1542-1616), el primer shōgun Tokugawa, tuvo una gran influencia en la manufactura de la ciudad de Shizuoka.
Ieyasu pasó 12 años como rehén en Sunpu (actual ciudad de Shizuoka) hasta cumplir los 19. Ya con 40 años, cuando tomó posesión de la zona, se trasladó a ella desde Hamamatsu y construyó el castillo de Sunpu en 1589. Al año siguiente su sede se trasladó a Edo, la actual Tokio, pero tras gobernar el país y establecer el shogunato Tokugawa, pronto cedió el puesto a su hijo Hidetada, y él regresó al castillo de Sunpu en 1607; Ieyasu pasó los últimos años de su vida ostentando el poder real en el shogunato en la sombra.
Ieyasu reunió a carpinteros de templos y santuarios, grabadores, pintores y trabajadores del metal de todo el país para reconstruir el santuario de Shizuoka Sengen, donde una vez había rezado por la victoria, además de ampliar y renovar el castillo de Sunpu. Cuando murió, en 1616, se construyó el santuario Kunōzan Toshōgū (en el barrio de Suruga) en el lugar de su tumba.
Los sucesivos gobernantes protegieron esas instalaciones con fervor, y las reconstruyeron y renovaron en repetidas ocasiones, lo que llevó a muchos artesanos a establecerse en Sunpu. Produjeron muchas artesanías que aprovechaban los abundantes recursos forestales de Sunpu e inculcaron en el pueblo un espíritu artesanal. Diez productos artesanos locales, designados por la prefectura, han llegado hasta nuestros días, encabezados por Suruga Take Sensuji Zaiku.
Una industria de modelismo que comenzó con un solo piloto de avión
La industria del modelismo comenzó con el primer piloto privado de la ciudad de Shizuoka, Aoshima Jirō.
En 1924 Aoshima fundó el Instituto de Investigación Aeronáutica Aoshima y, aprovechando sus conocimientos aeronáuticos y la habilidad local para trabajar la madera de Shizuoka, lanzó un aeromodelo de madera propulsado por caucho en 1932. Como se acercaba la guerra, fue designado material didáctico para escuelas, y se divulgó por todo el país. En 1940 se creó la Cooperativa de la Industria de Aeromodelismo de la Prefectura de Shizuoka, presidida por Aoshima.
Después de la guerra, el Cuartel General de las Fuerzas Aliadas promulgó una prohibición de toda aviación, con la que se prohibía tanto la producción como las pruebas de aviones. Dado que incluso los modelos de aviones eran difíciles de pilotar, la industria del aeromodelismo se reactivó cambiando su producto principal por la fabricación de barcos de madera.
A partir de la segunda mitad de la década de 1950, con la importación de modelos de plástico capaces de reproducir con precisión los originales, la popularidad de los modelos de madera empezó a decaer y las empresas de modelismo de Shizuoka se pasaron a la producción de esos modelos de plástico. Aunque al principio tuvieron dificultades debido al cambio de materiales, demostraron que aquel antiguo espíritu artesanal seguía corriendo por sus venas, y crecieron hasta convertirse en un fabricante internacional de modelos con apoyo en todo el mundo.
Aoshima Bunka Kyōzai Sha (marca comercial: Aoshima), que comenzó sus días como el Instituto de Investigación Aeronáutica Aoshima, sigue siendo uno de los principales fabricantes de modelos de plástico de Shizuoka. La empresa ha desarrollado series tan populares como Rakupla, que no requiere pegamento ni pintura.
Tamiya: de empresa maderera a fabricante mundial de modelos
La historia de la industria del modelismo de posguerra puede verse reflejada en la historia de Tamiya, que domina el mundo con sus modelos de radiocontrol y minicoches. La predecesora de la empresa fue Tamiya Commerce Company, que se fundó como empresa maderera en 1946, un año después del final de la guerra; en 1948 empezó a comerciar con materiales de modelismo y cinco años más tarde se transformó en fabricante especializado en modelos de madera.
Su primer modelo de plástico, el acorazado Yamato 1/800, lanzado en 1960, no se vendió muy bien, pero dos años más tarde el tanque Panther 1/35, con motor y batería, se convirtió en un verdadero éxito y dio origen a su división de moldes de plástico.
En 1976 se lanzó el Porsche 934 Turbo, eléctrico y por radiocontrol; en parte debido al éxito de los supercoches de la segunda mitad de los 70, los coches de radiocontrol también se pusieron de moda a partir de la primera mitad de los 80.
El primer modelo mini 4WD (con tracción a las cuatro ruedas) fue el Ford Ranger 4x4, lanzado en 1982, seguido en 1986 por el Racer Mini 4WD, con una altura de conducción rebajada y mayor velocidad, que desencadenó la primera oleada de colaboraciones con revistas de manga infantil. Desde entonces han seguido ganando popularidad nuevos productos como las series Full Cowl Mini 4WD y Mini 4WD Pro. Incluso hoy en día hay estaciones de mini 4x4 con circuitos dedicados por todo el país, y más de mil personas, desde niños a adultos, participan en cada evento oficial de carreras organizado por Tamiya.
Desde finales de la década de 1980 la empresa ha establecido una serie de bases en el extranjero, en Estados Unidos, Europa y Asia, y en 1994 estableció su único centro de fabricación en el extranjero, en Cebú (Filipinas), lo que la convierte en uno de los mayores fabricantes de modelos del mundo.
Fabricantes de modelos con impacto en la industria del automóvil
Los modelos, que también se utilizan con fines educativos, han establecido buenas relaciones con los fabricantes de automóviles y otras empresas que producen los modelos reales. Así lo simbolizan los tres coches de F1 en el vestíbulo de la sede de Tamiya en el distrito de Suruga.
El único coche de seis ruedas de la historia de la F1, el Tyrrell P34 Sixhöiler (1976-1977) y el Lotus 91 Ford, negro como el carbón (1982), que muchos aficionados adoraban bajo el nombre de “John Player Special”, se hicieron populares como maquetas de plástico y coches de radiocontrol. El Lotus 102B que se puede ver a su lado lleva en grandes letras “TAMIYA”, en el alerón delantero.
Este 102B fue la máquina de competición de Lotus en 1991, cuando la empresa andaba de capa caída. El acuerdo de patrocinio se firmó en respuesta a una petición de Lotus, que atravesaba dificultades financieras, por lo que esa relación se dio en realidad como una forma de beneficio mutuo.
Mientras construyen maquetas de plástico, coches de radiocontrol y mini 4x4, los niños desarrollan un anhelo por los autos de verdad, el placer de conducir y el interés por la tecnología, antes de comprar su propio vehículo cuando llegan a ser adultos. En el Japón moderno, donde la gente se interesa cada vez menos por los coches, esto es importante para formar a la próxima generación de conductores. Prueba de ello es que no son pocos los pilotos e ingenieros parte de la industria automovilística que también son también entusiastas del radiocontrol.
El Sunpu no Kōbō Takumishuku (en el distrito de Suruga) cuenta con un taller de maquetas bajo la supervisión de Tamiya, donde los visitantes pueden disfrutar fabricando accesorios y llaveros, además de mini maquetas de plástico de todoterrenos y dinosaurios.
Además de cuatro talleres donde los visitantes pueden experimentar la artesanía tradicional de Suruga, Takumishuku también cuenta con una galería con obras maestras cuidadosamente seleccionadas, una tienda de recuerdos y una cafetería. En los talleres, los visitantes pueden observar a los artesanos trabajando, por lo que es una forma interesante de ver las habilidades tradicionales que han dado lugar a la industria del modelado y sumergirse en el modelado en plástico.
Texto e imágenes: Hashino Yukinori (comité editorial de nippon.com)
(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: monumentos de plástico en diversos lugares de la ciudad de Shizuoka.)




























