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Al fondo a la izquierda la capilla de L’Oratoire en Beaune, sede del Salon des Vins Japonais.
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El Hôtel-Dieu de Beaune, antiguamente un hospital gratuito, es uno de los parajes turísticos más populares de la zona. En aquella época se sostenía con la venta de vinos, por lo que su relación con la industria vinícola es profunda.
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Japoneses residentes en Borgoña apoyaron el evento. Sirvieron cerca de 600 botellas de vino de 139 marcas.
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Asistentes a la cata escuchando atentos las explicaciones de la bodega Domaine Takahiko.
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A la izquierda, un periodista especializado en vinos haciendo un reportaje sobre vinos japoneses. A la derecha, Etienne de Montille, un productor de vinos en Borgoña y Hokkaidō. En esta edición también se cataron algunos de sus vinos.
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De izquierda a derecha, Ike Toshihiro de Nagomi Vineyards, Oka Noriyuki de Gubi Gubi e Iwasaki Genki, organizador del evento y productor de vino.