En Japón se desperdicia cada día una cantidad de alimentos todavía aptos para el consumo equivalente a un cuenco de arroz por habitante, algo que remuerde la conciencia de muchos.

La pena de no terminarse el arroz

Suzumo, empresa con sede en el distrito de Nakano, en Tokio, que fabrica y comercializa robots para preparar porciones de arroz para sushi y servir arroz cocido, entre otras funciones, realizó a mediados de septiembre una encuesta a 400 personas de todo Japón sobre su actitud ante la idea de dejar comida en el plato.

Solo alrededor del 10 % de los encuestados afirma no sentir culpa por dejar comida; el otro 90 % tiene remordimientos al hacerlo. La respuesta más frecuente fue “no quiero dejar sobras, ni en casa ni cuando como fuera”.

Los encuestados no quieren dejar comida, pero hay situaciones en las que les cuesta más pedir que les sirvan menos; la principal es cuando van solos a un restaurante (30,7 %), seguida de las comidas de trabajo y de las primeras visitas a restaurantes.

Material de referencia (en japonés)

(Imagen del encabezado: Pixta.)