Nikkō Tōshōgū, el santuario sintoísta Patrimonio de la Humanidad consagrado a Tokugawa Ieyasu
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El emblema dorado de los Tokugawa, compuesto por tres hojas de malvarrosa, destaca sobre la piedra del monumento situado delante de las escaleras que conducen al santuario. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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Pagoda de bronce situada en la capilla okumiya, que alberga la tumba de Tokugawa Ieyasu. Delante de ella, un florero, un candelero y un incensario, estos dos últimos con forma de grulla y de león, respectivamente. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La puerta Yōmei, también conocida como puerta del Crepúsculo, es tan bonita que es imposible cansarse de mirarla. Recordamos que está en obras desde principios de diciembre de 2021 hasta finales de marzo de 2022. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El torii de piedra fue una ofrenda de Kuroda Nagamasa, señor feudal de Chikuzen (Kyūshū); la pagoda de cinco pisos, de Sakai Tadakatsu, señor feudal de Obama, en la actual prefectura de Fukui. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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A partir de la puerta principal —también denominada puerta Niō, en referencia a las dos deidades protectoras que la custodian, una estatua en cada lado—, es necesario pagar entrada para acceder al recinto. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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Un ogro de mirada imponente corona esta puerta de decoración pomposa. Debajo encontramos también varios dragones policromados que tienen la boca abierta en actitud amenazante. Además, en la segunda fila empezando por arriba, hay otra bestia, denominada soku, que presenta fosas nasales, pero no barba. Más abajo, en el centro, a ambos lados de Los dragones sin ojos, de color blanco, hay otros con pezuñas, como si fueran mitad caballos. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La segunda columna por la derecha es la única cuyos motivos decorativos están a la inversa si los comparamos con los del resto, algo que no es fruto de la casualidad. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El pasillo a ambos lados de la puerta Yōmei también es un Tesoro Nacional. Las bellas tallas policromadas de las celosías fueron elaboradas en su totalidad a partir de una sola tabla de madera. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El santuario principal se encuentra al fondo de la puerta del tipo karamon; sin embargo, no se puede cruzar por ella, sino que se accede a la capilla, o haiden, por una entrada ubicada a la derecha. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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A simple vista, la puerta, del tipo karamon, no luce tan vistosa como la Yōmei; no obstante, destaca por su decoración minuciosa, al igual que el interior del honden y el haiden, el pabellón principal y la capilla, respectivamente. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La ruta de peregrinación que conduce al okumiya destaca por su atmósfera sublime. Los 207 peldaños que conforman la escalera están hechos a partir de una sola piedra. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La capilla okumiya, Propiedad Cultural de Importancia. Detrás de ella se encuentran la puerta Inuki y la pagoda. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La imponente puerta Inuki, del tipo karamon, estaría hecha a partir de un solo molde, a excepción de las hojas. Es posible dar una vuelta alrededor de la pagoda. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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Delante del establo divino había varias personas sacando fotos con teléfonos inteligentes. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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La talla de Los tres monos sabios se encuentra en el segundo panel de frente por la izquierda. Hay quienes se sacan una foto imitando a estos simios como recuerdo de la visita. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El gato durmiente. Si lo miramos de frente, parece que está durmiendo, pero, si lo miramos de lado, da la impresión de que está observando y acechando a una presa. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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Los elefantes imaginarios del relicario también gustan mucho entre los visitantes. Según cuentan, el tallador de aquel entonces no había visto nunca un elefante de verdad, de ahí el nombre de su creación. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El torii de bronce, Propiedad Cultural de Importancia de Japón. Cuentan que los dioses nos serán favorables si nos quedamos de pie en la parte del pórtico sintoísta en la que se encuadra la puerta Yōmei. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El torii de bronce visto desde la puerta Yōmei. En esta imagen se aprecia a un grupo de personas cámara en mano. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El cedro de los deseos kanōsugi se encuentra a la izquierda de un candelero con forma de grulla. Aunque se desconoce su edad, se cree que ya estaba allí antes de que se construyera el complejo. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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El santuario Futarasan, al fondo del camino Kamishin. (Imagen de la redacción de nippon.com)
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