-
El Museo Edo-Tokio tras su renovación.
-
Puerta inspirada en un torii.
-
Una lujosa exposición en la que se pueden comparar las obras de Sharaku, Hokusai y Utamaro.
-
Un rincón fotográfico donde se proyectan fuegos artificiales en el cielo nocturno de los ukiyo-e.
-
Herramientas y vestimentas de los bomberos, quienes eran los héroes de la ciudad de Edo.
-
Las “muñecas de nacimiento”, ajuar nupcial de los samuráis, son encantadoras.
-
El best-seller publicado en la última etapa del periodo Edo, Nansō Satomi Hakkenden (La crónica de los ocho perros guerreros del clan Satomi de Nansō).