La música popular que escuchaban los kamikazes

Su relación con la música se remonta a su infancia, en Taiwán. Cuando estudiaba quinto de primaria, entró en el coro de una emisora de radio de Taipéi. En 1944, en plena Guerra del Pacífico, comenzó sus estudios de secundaria en un centro femenino. El año siguiente, el Ejército de Estados Unidos llegaría a Okinawa y aumentarían los ataques cometidos por kamikazes de diferentes partes del territorio taiwanés. En aquella época, el restaurante Umeyashiki, en Taipéi, servía de alojamiento a estos pilotos mientras esperaban a ser convocados.

Un día, el dueño del restaurante le pidió al padre de Nakada que le enviara a tres de sus hijas para que conversaran con los kamikazes. Su madre se opuso firmemente, pero la propia joven, movida por la curiosidad que siempre la había caracterizado, le rogó que la dejara hablar con ellos. Al final, accedió a que fuera a partir del día siguiente, con la condición de que no les sirviera alcohol. Ese acontecimiento tendría una gran repercusión en Nakada en los años venideros.

Fotografías de la vida de Nakada en Taiwán y recuerdos que le dejaron los kamikazes.

A uno de los pilotos le gustaba escuchar música popular en un reproductor portátil. Esas canciones repercutirían en el gusto por la música que desarrollaría posteriormente Nakada.

“A medida que se recrudecía la guerra, cada vez era más difícil escuchar música occidental. Sin embargo, a uno de los pilotos le gustaba la música y conseguía algunas canciones. Me invitaba a escucharlas con él. La música clásica siempre ha formado parte de mi vida, pero creo que lo que escuché en aquella época me marcó especialmente”, relata.

Sorprende que, en su canal de YouTube, haya muchas canciones actuales, algo que no suele ser frecuente en gente de la edad de Nakada. Es posible que aquel contacto con los kamikazes cuando faltaba poco para que terminara la guerra sirviera para que, a día de hoy, siga disfrutando de música de diversos géneros.

Partituras y listado del repertorio de Nakada, que incluye un centenar de canciones.