De descubrimiento de los DJ a auge

El auge del neo city pop que se vive desde la década de 2010 ha sucedido porque así tenía que ser. Esto se debe a que el panorama musical se ha diversificado y el momento idóneo ha coincidido con la desaparición de las fronteras en lo que a música se refiere. En otros tiempos, existían el rock, el folk y el R&B, géneros claramente definidos, pero esa definición se fue destruyendo y, lógicamente, se reconoció la existencia de músicos que hacían su trabajo sin decantarse por ningún estilo en concreto. Por todo ello, era natural que el city pop volviera a cobrar fuerza.

Cero, Yogee New Waves y Awesome City Club son algunos de los artistas del neo city pop surgido en la década de 2010 que tocaban con su peculiar estilo en los barrios alternativos, principalmente en discotecas. En este sentido, es clave la figura de Cunimondo Takiguchi, creativo que ha trabajado con artistas como Hitomi Toi (Shimomura Hitomi). Stay Tune, del grupo Suchmos, tuvo mucho éxito a raíz de un anuncio publicitario en el que se usó y fue determinante para que se ampliara el alcance de este tipo de música.

A la izquierda, City Dive, el disco que Hitomi Toi sacó en 2012. A la derecha, Love & Vice, el EP (reproducción extendida, por sus siglas en inglés) de Suchmos que incluye Stay Tune y que fue puesto a la venta en 2016.

El renacer del city pop no habría sido posible sin los pinchadiscos. Desde los tiempos del Shibuya-kei, en la década de 1990, ya había DJ que sampleaban temas de artistas como Yamashita Tatsurō y Yoshida Minako. No obstante, el auge del city pop no se produjo hasta el comienzo de la década de 2010, cuando en todo el mundo se puso de moda el disco boogie(*2) y había artistas de city pop que incluían sonidos del disco propio de la década 1980. Los pinchadiscos fueron "desenterrando" a veteranos del city pop como Kadomatsu Toshiki, Matsubara Miki, Tōyama Hitomi, Mamiya Takako y Aran Tomoko y a convertirlos en protagonistas de sus platos.

El éxito del city pop fuera de Japón

Lo que hacían estos DJ se difundió fuera de las fronteras de Japón. A partir de la década de 2010, comenzó a aumentar el número de coleccionistas de todo el mundo que buscaban discos de city pop únicos. Desde entonces, recurren a las subastas en línea, pero también hay quienes llegan a viajar a Tokio para comprar álbumes. No hace mucho salió en un programa de la televisión japonesa una persona venida desde otro país en busca de Sunshower, de Ōnuki Taeko. Además, muchos de estos contenidos se suben a páginas de internet especializadas en música, como YouTube y Soundcloud. Por ejemplo, Plastic Love, de Takeuchi Mariya, lleva disponible en el primero de estos portales desde julio de 2017, y ya cuenta con más de 20 millones de reproducciones.

A la izquierda, Sunshower, de Ōnuki Taeko (1977); a la derecha, Variety, disco lanzado por Takeuchi Mariya en 1984 y que contiene su tema Plastic Love.

Los DJ de todo el mundo que buscan música que pinchar no son los únicos a los que conquista el city pop nipón; la tendencia está llegando también a oídos de los propios músicos. El productor estadounidense Toro y Moi, que tiene, además, experiencia como pinchadiscos, es un buen ejemplo de ello. El cantautor brasileño Ed Motta, que colecciona discos japoneses, hizo su propia versión de Windy Lady, de Yamashita Tatsurō, durante uno de sus conciertos en Japón. Por otra parte, podemos citar al grupo indonesio Ikkubaru y a la banda tailandesa Polycat, ambos con una influencia marcada del city pop y una carrera musical en el mercado japonés.

Entre las generaciones que escucharon el city pop en la época en la que surgió, hay muchas personas que tienen una imagen negativa de este género, que consideran superfluo y propio de una época de luz como fue la de la burbuja. Sin embargo, para los jóvenes de ahora, que no saben nada de aquel entonces, es un estilo innovador que incluye elementos de distintas músicas. Este city pop revalorizado ha traspasado fronteras de forma natural y se propaga por todo el mundo; es un movimiento musical en desarrollo. Muy lejos quedan los días en los que la música japonesa se consideraba cutre y hortera. El city pop nipón es fresco y está de moda.

Imagen del encabezado: Estrellas del city pop en las décadas de 1970 y 1980.

(Traducción al español del original en japonés)

(*1) ^ Movimiento en torno a la música pop que surgió en el barrio tokiota de Shibuya en la década de 1990.

(*2) ^ No se trata de la música disco típica, sino de un disco más elegante que les gusta poner a los pinchadiscos en la discoteca.