El gran éxito Bohemian Rhapsody mantiene viva la popularidad de Queen. Hablamos de ellos con Tōgō Kaoruko, antigua redactora jefa de la revista Music Life, que ha publicado material sobre el grupo desde su debut, durante más de cuarenta años.

La película biográfica Bohemian Rhapsody sobre el grupo británico de rock Queen se proyectó en Japón desde noviembre de 2018 hasta principios de mayo de 2019, y llegó a recaudar la impactante cifra de 13.000 millones de yenes, lo cual la convirtió en la novena película extranjera de imagen real más taquillera de la historia del país. Las redes sociales ardieron con información sobre la cinta, se realizaron pases en bucle y proyecciones en los que el público canta las canciones, y todo tipo de eventos; se ha convertido en un verdadero fenómeno social. Queen vuelve a estar de moda.

Cuando la banda británica debutó, en 1973, las primeras reseñas que recibieron por parte de los críticos los dejaron a la altura del betún, y tampoco lograron atraer mucha atención por parte de Estados Unidos. Sin embargo, en abril de 1975 visitaron Japón por primera vez, donde las fans brindaron al grupo una enfervorizada acogida que los sorprendió. El número 1 de Bohemian Rhapsody en las listas británicas durante nueve semanas consecutivas fue algo posterior. Desde esa primera visita hasta 1985 Queen vino a Japón seis veces. Tōgō Kaoruko, quien fuera redactora jefa de la revista Music Life, les siguió la pista desde su debut como grupo desconocido.

¿Qué representaba Japón para Queen? “Creo que le tenían un cariño especial por ser el primer lugar en el que habían logrado buenas críticas. En su país natal los trataban como un desecho del glam rock, y en Estados Unidos nadie los conocía, pero cuando llegaron a Japón, de pronto se encontraron tocando en el gigantesco escenario del Budōkan, y las chicas se volvían locas por ellos y lloraban”.

Una popularidad sustentada por jóvenes guitarreros

Music Life (en lo sucesivo ML), publicada por la editorial Shinkō Gakufu -llamada en la actualidad Shinkō Music-, era una revista sobre música occidental que saltó a la fama en 1965 por publicar una entrevista de Hoshika Rumiko a los Beatles en Londres, la primera periodista japonesa en lograrlo. Cuando al año siguiente los Beatles acudieron a Japón para tocar, Tōgō, que era otra estudiante de instituto arrastrada por la “Beatlemanía”, fue a verlos. Tōgō deseaba convertirse en alguien como Hoshika Rumiko, y cuando por fin logró entrar en el comité editorial de ML pudo experimentar desde las trincheras la edad dorada del rock de los setenta. Al recordar esa época nos cuenta lo siguiente.

“En 1969, en Estados Unidos, el famoso festival al aire libre en Woodstock marcó el comienzo de un aumento dramático en la popularidad de la música rock. En Japón, en 1971, el año en que se separaron los Beatles, se celebró un concierto denominado Dotō (que podría traducirse como “concierto rabioso”), en el que participaron Grand Funk Railroad, Pink Floyd y Led Zeppelin, y causó un gran impacto entre los jóvenes, los cuales se dieron cuenta de que el rock era algo estupendo”.

“En aquel momento el 80 % de los aficionados a la música occidental eran hombres. Los tres grandes guitarristas que inspiraban a los jóvenes eran Jeff Beck, Eric Clapton y Jimmy Page. Los grupos de mayor éxito eran rockeros británicos como Led Zeppelin, Yes o los baluartes del llamado rock progresivo, Pink Floyd”.

Y entonces aparecieron Queen. “Cuando escuché por primera vez ‘Keep Yourself Alive’, el tema de prueba que nos había enviado la casa discográfica, sin tener yo ningún conocimiento previo sobre ellos, me pareció que había algo interesante en la música, como una mezcla de los primeros Zeppelin con Yes, pero también era diferente. Entre los hombres jóvenes aficionados a la música occidental, con un cierto 'estatus' como para poder conseguir los discos importados antes que los demás, se empezó a hablar de un tal Brian May, un guitarrista impresionante”.

“Sin embargo, cuando llegó a Japón en marzo de 1974, con medio año de retraso respecto al Reino Unido, el debut discográfico de Queen (disco epónimo que en Japón se llamó Senritsu no Ōjo, “la princesa terrible”), el público descubrió el aspecto de los músicos, y el número de jóvenes aficionadas pronto superó al de los jóvenes guitarreros”.

“Al principio Queen no recibió reconocimiento en Occidente, y por eso la FEN (la red de difusión del Ejército de Estados Unidos, hoy conocida como la American Forces Network, AFN), las revistas y los medios extranjeros no mencionaban al grupo. Es por eso que las aficionadas saltaron a las páginas de ML”.

El nacimiento de las chicas del rock: la edad dorada de este género musical

Tōgō vio a Queen en directo por primera vez en un viaje de trabajo a Nueva York, en mayo de 1974, cuando el grupo apareció como telonero de la banda de rock sobre la que iba a escribir un artículo, Mott the Hoople. Se vio fuertemente impresionada por la personalidad carismática, casi mágica, de Freddie Mercury, el cantante, así como por su vestimenta llamativa y brillante. Pensó que el aspecto del grupo ganaba mucho en persona, respecto a las fotografías.

“Era evidente que ese paroxismo de Freddie sobre el escenario iba a enganchar con fueza a las jóvenes japonesas, entre quienes existía una clara tendencia a preferir la ambigüedad sexual y los rasgos jóvenes”. En su actuación en el pabellón Budōkan, en 1975, las jóvenes se iban desmayando una tras otra. “Fue el comienzo de la época dorada del rock en Japón, marcada por la aparición de las ‘chicas del rock’”.

Desde antes del debut de Queen existió un movimiento de corta duración en el Reino Unido, denominado glam rock, cuyo máximo representante era en aquel momento David Bowie, de andrógino maquillaje y ropa psicodélica, artista de gran éxito en Japón. “En el centro del gran auge que tuvo el manga para jóvenes en los setenta se hallaba el fenómeno vanguardista de los cómics de BL (boys’ love, “amor de chicos”), en los que aparecieron personajes como Bowie y Freddie”.

Desde el estallido de fama que propició la primera visita de Queen a Japón hasta las encuestas de popularidad realizadas por ML en 1982, el grupo logró alcanzar el número 1 de las listas de popularidad en ocho ocasiones consecutivas. “Había hombres con el prejuicio de que las mujeres no podíamos comprender el rock, pero un grupo no puede mantenerse solo con su cara bonita. El hecho de que Queen siga siendo tan amado tras tantos años se debe en última instancia a que su música es buena”.

Por la misma época también fue aumentando la cantidad de aficionados a grupos de rock estadounidense como Kiss o Aerosmith, y el mercado del rock occidental en Japón creció con rapidez.

Queen haciendo turismo en Kioto durante su primera visita a Japón, en 1975 (Imagen: Hasebe Kō / Music Life Archives)
Queen haciendo turismo en Kioto durante su primera visita a Japón, en 1975 (Imagen: Hasebe Kō / Music Life Archives)

Un Queen más internacional, gracias a su nueva imagen

El sexto disco del grupo, News of the World, publicado en 1977, carecía de numerosas capas sonoras y poco lirismo, y embarcó a Queen en un nuevo rumbo con un rock más simple. Una de sus canciones, We Are the Champions, se convirtió en un éxito arrasador, el primer tema de la banda en contarse entre los cinco singles más vendidos de las listas nacionales estadounidenses.

“Los seguidores japoneses de Queen se dividen entre aquellos a quienes apasiona la primera etapa, de estética pomposa, y la etapa posterior de concierto en estadio, de la cual es representativa la imagen de Freddie con pelo corto y bigote”, afirma Tōgō. “Son muchos más los fans incondicionales que se decantan por los primeros Queen. Pero en aquel momento la forma de medir el estatus era la cantidad de discos vendidos en Estados Unidos, y es por eso que ellos mismos optaron por un cambio estratégico”.

“Tal y como se habían planteado, se convirtieron en un Queen más internacional, pero cuando escuché por primera vez Innuendo, el disco que sacaron un año antes de que Freddie muriera, no pude dejar de oír el sonido de la banda en sus comienzos. Pensé que habían regresado finalmente a ese momento musical”.

Con Freddie Mercury y Brian May en Nueva Orleans, Louisiana, en octubre de 1978 (imagen cortesía de Tōgō Kaoruko)
Con Freddie Mercury y Brian May en Nueva Orleans, Louisiana, en octubre de 1978 (imagen cortesía de Tōgō Kaoruko)