No todo está perdido
Arai señala: “El RST debería ser gratuito para todos los estudiantes de primer curso de secundaria; que sean capaces de leer y comprender los libros de texto que tienen hasta que terminen esa fase educativa”. En el caso de que los comités de educación accedan a pagar la formación de los profesores con el RST ella proporcionará gratis el examen a los estudiantes de primer curso de secundaria, asegura.
“Al enfrentarme al hecho de que los estudiantes no pueden comprender sus libros de texto tenemos dos opciones. La primera consiste en pensar que los libros de texto están mal escritos y no es necesario entenderlos. La segunda es pensar que debemos hacer algo al respecto. ¿Cuál de ambas opciones amplía más las posibilidades futuras? Yo no puedo hacer que quienes comparten la primera opinión cambien todos de parecer. Por eso de momento quiero dedicarme a diagnosticar a los estudiantes de primer curso de secundaria, para que los profesores comprendan mejor la realidad de sus alumnos y puedan ayudarlos a mejorar su capacidad lectora”.
Según lo que se puede colegir de algunos datos del RST, la habilidad de los estudiantes va mejorando lentamente durante la secundaria, pero no avanza en el instituto. A esto responde Arai: “Eso de que no avanza no es cierto”. ¿A qué se debe que una matemática no confíe en los datos?
“En la universidad empecé estudiando Derecho, y en la clase de Derecho penal pude escuchar el testimonio de una mujer que había sido condenada pese a ser inocente. Hablaba con tanta lógica que me pregunté cómo era posible que la policía la hubiera detenido. Sin embargo, después pensé que quizá había cambiado a través de sus experiencias en el juzgado, donde la única forma de limpiar su nombre era mediante el uso de las palabras y la lógica. La gente puede cambiar; no deberíamos tirar la toalla con tanta facilidad”.
Un futuro en que no sea necesario el RST
En su libro de 2010 Konpyūta ga shigoto wo ubau (Los ordenadores nos quitarán el trabajo) Arai predijo que la inteligencia artificial se quedaría con la mitad de los trabajos de oficina para 2030. Para poder conseguir un trabajo en el futuro, los niños de hoy día deben ser capaces de comprender mejor los significados.
“Los estudiantes que pueden superar el RST dicen: ‘Las respuestas están escritas en las preguntas; es tan fácil que no sé de qué me están examinando’. Los estudiantes que no lo superan dicen que las preguntas eran diferentes a lo que esperaban de un examen, o que no disponían del tiempo suficiente. Los que logran una puntuación media aducen que había preguntas trampa, y que el hecho de pensarlas demasiado los llevó a dar una respuesta equivocada. Pero no se trata de trampas. Quienes dicen eso probablemente se hallan frustrados por sus errores. Y si lo están, ese es el primer paso hacia el cambio. Si los estudiantes de tercer curso de secundaria logran un porcentaje de aprobados del 80 % Japón llegará a 2030 sano y salvo. Lo que yo deseo es que dejemos de necesitar el RST. Que nuestros preciados niños, cada vez menos numerosos, sepan todos leer y puedan alcanzar sus sueños”.
Imágenes: Imamura Takuma
Texto: Kuwahara Rika (POWER NEWS)
Imagen del encabezado: La profesora Arai Noriko en el Instituto Nacional de Ciencias de la Información.
(Traducido al español del original en japonés)
