El error de un padre: “Mi hijo tiene fimosis”

Existen muchísimos menos libros educativos para chicos que para chicas, pese a que no solo corren el peligro de cometer crímenes sexuales, sino también de sufrirlos…

“En la sociedad masculina tiende a creerse que uno puede aprender por sí mismo, viendo vídeos pornográficos. Pero muchos de los chicos sufren por ello, con ideas como que si su pene es pequeño no sirve. Nadie les enseña que el tamaño del pene no importa. El otro día un hombre de unos cuarenta años vino a consultar conmigo, diciéndome que él se había operado de fimosis hacía mucho, y se preguntaba si su hijo también debería hacer lo mismo. Al hablar con él me di cuenta de que no había sufrido de fimosis en sí, sino de pseudofimosis, una condición que no requiere operaciones. Solo un 1 % de los varones sufren de fimosis que requiera procedimiento quirúrgico, pero siete de cada diez sufren de pseudofimosis. Si al tener una erección la piel se estira, aunque sea un poco, se trata de esto último y no es necesario operar. Al contárselo se echó a reír: ‘Ojalá lo hubiera sabido antes’, dijo”.

Un gráfico que muestra cómo va cambiando con la edad la reacción de las chicas a las charlas sobre sexo, basado en la propia experiencia de Nojima. Es necesario adecuar la conversación a las reacciones de la chica. Ilustración de Ogura Naomi (utilizada en el libro)
Un gráfico que muestra cómo va cambiando con la edad la reacción de las chicas a las charlas sobre sexo, basado en la propia experiencia de Nojima. Es necesario adecuar la conversación a las reacciones de la chica. Ilustración de Ogura Naomi (utilizada en el libro)

Nojima recomienda comenzar la educación sexual de los niños, chicos y chicas juntos, a los tres años. Si están juntos pueden ir aprendiendo sobre el cuerpo del otro, y tratarlo con cariño al tiempo que cuidan su propio cuerpo. Los tres años es la edad a la que preguntan por primera vez de dónde vienen los bebés, por lo que resulta también la edad perfecta para que sus padres les hablen con franqueza sobre el sexo y el amor entre ellos.

“Al parecer, un niño en una familia en la que llevan a cabo este tipo de educación sexual le dijo a su madre: ‘Te sientes mal por el periodo, ¿no? Yo lavo los platos; tú descansa un poco’; y también: ‘Si algún día me caso, haré lo mismo por mi mujer’. Sin embargo, una profesora de cierta escuela secundaria me contó llorando que había escuchado a un exestudiante decirle a alguien: ‘Mi novia me dijo que no quería tener sexo porque estaba con el periodo, así que la saqué al balcón en pleno invierno’. Se compadecía no solo de esa chica, por supuesto, sino también del chico, porque esos eran los únicos valores que había recibido”.

Nojima Nami.
Nojima Nami.

No se puede vivir sin aceptar la diversidad

Nojima recibe invitaciones para hablar en numerosos jardines de infancia, guarderías y escuelas primarias y secundarias, y ha hablado de educación sexual con muchos tutores; pero cuando una empresa que cotiza en la Bolsa de Tokio le pidió que organizara un evento bajo el título “Hablemos con nuestros hijos sobre sexo” le ocurrió lo siguiente.

“El evento lo planeamos una madre de treinta y algo años, empleada en la empresa, y yo. Pero cuando íbamos a comenzar a organizarlo un jefe de la generación de mis padres se opuso, argumentando que no podía imaginarse hablando de sexo con sus hijos, y el evento se canceló. Las generaciones anteriores siguen teniendo esos valores. En ese momento me di cuenta de que me faltaba mucho por hacer para poder lograr que esas personas cambien su sistema de valores”.

¿Qué tipo de educación sexual necesitan los niños para vivir en los tiempos que se avecinan?

“Cada vez van a venir más extranjeros a Japón para trabajar. Los propios niños japoneses, cuando sean adultos, si no se ven limitados a trabajar en Japón, tendrán que salir al mundo. Y el mundo está lleno de personas diferentes, por lo que si esos niños no pueden aceptar la diversidad sexual no van a poder sobrevivir. Y aunque los niños sean parte de una minoría sexual, tampoco será nada especial. El otro día, en Inglaterra, un grupo de jóvenes increpó a unas lesbianas en un autobús, diciéndoles que se besaran, y cuando ellas se negaron las golpearon. Me aterra la idea de que sean mis hijos los que hagan algo así, movidos por la intolerancia hacia la diversidad sexual, o que sean las víctimas. Necesitamos una educación sexual que incluya la diversidad, para que no ocurran este tipo de cosas”.

Imágenes: Imamura Takuma
Texto: Kuwahara Rika, equipo editorial de Power News

(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: Nojima Nami, directora de la Asociación Pantsu no Kyōshitsu para una Educación Sexual Positiva)