El boys’ love y la censura en Asia: Chinjōrei y Dark Blue Kiss

El boys’ love comercial de hoy en día abunda en obras con una carga elevada de contenido sexual. En Japón este género no se ha visto sujeto a un control de contenido especialmente severo, algo que Fujimoto atribuye al hecho de que allí existe una mayor libertad de expresión que en otros países como reacción a la censura férrea que se sufrió durante la Segunda Guerra Mundial: “Creo que aquellos que conocieron el giro radical de los valores que tuvo lugar en la posguerra, especialmente los de mayor edad y posición social, e incluidos los de ideología conservadora, eran conscientes del peligro de limitar legalmente la libertad de expresión. Otro factor que puede haber contribuido es que, precisamente porque en Japón se valora mucho la moral y la virtud, la ‘fantasía’ se tolera porque se considera una válvula de escape. En el boys’ love, además, a pesar del erotismo, las obras se distinguen claramente de la pornografía porque se centran solo en la relación entre dos personas. El hecho de que el contenido erótico orientado a mujeres no se haya considerado un problema ha desempeñado asimismo un papel importante en su difusión. Últimamente, sin embargo, el boys’ love se ha convertido en objeto de censura y cada vez son más las prefecturas donde, como en Tokio, se clasifica como literatura obscena”.

En cuanto a la situación del boys’ love en el resto de Asia, en China, por ejemplo, las novelas del género gozan de una gran popularidad, pero en las series de televisión con personajes reales no se permite mostrar escenas de amor entre hombres. La aclamada serie de fantasía histórica Chinjōrei (Los indomables), que se emitió también en Japón, se basa en una novela de boys’ love que se publicó por internet, pero su argumento se modificó para convertir el estrecho vínculo entre los personajes masculinos en una profunda amistad en que el amor romántico solo se insinúa. Por otro lado, escribir novelas de boys’ love en China no está exento de riesgos: “Aunque el Gobierno chino no emite leyes concretas que definan qué se censura, ilustrar escenas con mucha intimidad física entraña un gran peligro. Un par de obras de boys’ love de internet han sido denunciadas en el pasado, y en 2018 una autora del género fue condenada a diez años y seis meses de cárcel por publicar obras sin permiso oficial (en China toda publicación editorial debe obtener un permiso gubernamental). A pesar del riesgo, las autoras de boys’ love siguen proliferando y el material cuenta con un público entusiasta”.

El manga de boys’ love triunfa también en Corea del Sur, aunque se impone una censura estricta al contenido sexual. Según Fujimoto, allí el contexto social es aún más hostil que en Japón para la comunidad LGBT. En Taiwán, que en 2019 se convirtió en el primer lugar de Asia donde se aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, los forofos del boys’ love que acudieron a una convención de fanzines participaron activamente en el movimiento que reclamaba el reconocimiento legal de dicho derecho.

Las series de boys’ love tienden un puente a la aceptación de la comunidad LGBT en Tailandia

En Tailandia ha florecido una cultura del boys’ love propia, en la que predominan las series televisivas: “Las series de boys’ love propiamente dicho empezaron a emitirse en 2013 y se han popularizado en los últimos años; SOTUS fue un bombazo en 2016. Las obras de este género son muy diversas y sirven de puente para conectar a las aficionadas con la realidad de las personas homosexuales. La serie Dark Blue Kiss, por ejemplo, ilustra problemas como la discriminación y la salida del armario ante los padres, a la vez que cuenta una historia de amor apasionado entre los dos protagonistas que hace las delicias de las adeptas al boys’ love y al yaoi. Logra que el público empatice de forma natural con los personajes. Otro efecto de este tipo de series es que las parejas homosexuales reales se convierten en ídolos”.

Un importante movimiento para reclamar el reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo ha tenido lugar también en Tailandia. En julio de 2020 el Gabinete del Gobierno lanzó una propuesta de ley para parejas de hecho que daría derecho a las parejas del mismo sexo a adoptar hijos y a heredar el patrimonio del cónyuge; su aprobación supondría un paso clave hacia la introducción del matrimonio homosexual.