-
El kaimyō lo otorga un sacerdote basándose en la historia y el carácter del difunto; ese nombre se graba en la lápida o en el inai, la tablilla funeraria, que se puede ver en el centro de la foto, arriba. (Pixta)
-
Tras la ceremonia de despedida, la familia se dirige al crematorio. (Pixta)
-
Negro como color base, incluidas corbatas y medias. (Pixta)
-
El incienso se entrega en la recepción, tras firmar en el libro de visitas. (Pixta)
-
El nombre se escribe en tinta clara con un pincel, en la parte inferior del anverso. (Pixta)
-
Aunque no conozca a la familia, todos llevan una insignia de luto como referencia. (Pixta)
-
El incensario se coloca delante del retrato o del cuerpo del difunto. (Pixta)
-
Incensario. (Pixta)
-
Ilustraciones: Satō Tadashi
-
Aunque es normal que después del velatorio se prepare una comida, actualmente hay casos en que se hace después de la ceremonia de despedida. (Pixta)
-
Es habitual regalar artículos de confitería, productos secos y consumibles: se trata de productos perecederos, que “no dejan desgracias”. (Pixta)