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Acceso a Oharaimachi desde el Santuario Interior. Arriba a la derecha se ve un cartel que indica la distancia a pie hasta Okage Yokochō (3 minutos).
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Akafuku Honten, un establecimiento con mucha historia.
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Akafukumochi, un dulce que se prepara envolviendo un mochi en pasta de judías rojas dulce. En la fotografía aparece servido en una bandeja en la que también hay bancha (té verde de calidad básica).
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En Akafuku Honten se puede ver el proceso de elaboración a mano.
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El akafukugōri, que solo se sirve en verano, es un helado de hielo raspado cubierto de sirope de té verde y con un relleno especial: mochi y pasta de judías rojas dulce. Cuesta 520 yenes.
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En Sushikyū sirven platos tradicionales de Ise-Shima.
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Tekonezushi servido en un recipiente teoke.
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Zona con bancos para sentarse en las cercanías de la construcción similar a un torreón donde se suele tocar un tambor tradicional.
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La deliciosa masa del yokochōyaki lleva miel. Cada unidad cuesta 160 yenes.
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Las brochetas de pepino, a 150 yenes la unidad, son otro clásico de Okage Yokochō.
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Iseshōyu no toromi purin, un flan exquisito que lleva salsa de soja de Ise. La unidad se vende a 390 yenes.
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Las croquetas de la carnicería Butasute, a cien yenes la unidad, son sinónimo de calidad.
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Los mitarashidango de Dangoya llevan una salsa de sabor un tanto fuerte y se venden a 120 yenes la brocheta.
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Las brochetas de carne de Matsuzaka en Dangorōchaya, a 750 yenes la unidad, gustan mucho entre quienes se acercan a este establecimiento, situado en las inmediaciones de la construcción similar a un torreón donde se suele tocar un tambor tradicional.
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Las tarrinas de gelatina de frutas de Fruits Labo, a 420 yenes la unidad, refrescan con solo mirarlas.
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Tsuboya, un puesto cuya lotería, dicen, toca con frecuencia.
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Okageza Shinwa no Yakata abre todos los días del año. La entrada cuesta 300 yenes para los adultos y cien para los niños de primaria.