El nacimiento de una musa: el misterioso proceso de creación

Kusama posee una capacidad de concentración extraordinaria y se dedica en la actualidad a la creación de obras enérgicas como nunca antes. Sus cuadros más recientes destacan por una composición que se aleja de las pinturas all-over de otros tiempos y por incorporar imágenes concretas. Además, el audaz sentido del color de la serie Mi alma eterna antagoniza con el mundo monocromático de las pinturas de red  y permite observar su destacada capacidad como colorista(*3). Por otra parte, con frecuencia sus obras presentan una imagen que parece ser su autorretrato, con un gorro, gafas, una taza o un bolso, y transmite un sentimiento pop novedoso que atrae la atención debido a que la forma en que utiliza el pincel representa una combinación entre técnicas propias del dibujo y de los cuadros.

Sorprende ver cómo trabaja en su taller Kusama. A la hora de crear sus obras, la artista no sigue el método de ensayo y error en absoluto: no necesita ni estudios ni bocetos; las completa directamente, sin dudar. En los movimientos de sus manos, que podrían parecer arbitrarios, reside el misterioso proceso relacionado con  una inevitabilidad que se debe considerar fruto de la providencia del universo.

El amarillo que adoro, de la serie Mi alma eterna (2016). ©YAYOI KUSAMA

Durante una aparición en televisión, el entrevistador le preguntó a Kusama, que tenía un lienzo nuevo delante, qué iba a dibujar. La artista respondió que esa pregunta había que formulársela a sus manos. A simple vista, estas palabras evocan un automatismo propio del surrealismo, pero la artista no busca confiar sus palabras a la casualidad. Lo cierto es que, aunque comienza el proceso de creación sin contar con un plan previo, Kusama tiene una visión clara en el momento en el que el pincel toca el lienzo; no se estanca mientras va dando pinceladas.

Las escenas en las que se van repitiendo sucesivamente nuevas imágenes sorprendentes evocan a cualquiera la frase "una musa desciende".

El mundo de Kusama: amor e inquietud

En las obras más recientes de Kusama se alternan dos mundos: uno puro con tintes humorísticos semejante al de los dibujos infantiles y otro del más allá, espiritual. Esa ambigüedad se percibe también en sus esculturas; por ejemplo, en la serie en la que aparecen flores gigantes, conviven una fantasía semejante a la de los jardines de Shangri-La y un toque diabólico que evocan las espesas flores insectívoras. La propia Kusama afirma que el diablo es su enemigo y, al mismo tiempo, su camarada. Sin duda alguna, en el abismo creativo de este genio quedan todavía enigmas que no será fácil resolver. La artista seguirá sorprendiéndonos con su mundo de amor e inquietud.

Flor de Shangri-La (2000), 370 x 840 x 640 cm, Museo al Aire Libre de Kirishima. © YAYOI KUSAMA

 

Imagen de la cabecera: Proceso de creación © YAYOI KUSAMA

(Traducción al español del original en japonés)

(*1) ^ All-over: Denominación utilizada para referirse a un tipo de pintura en que la superficie total del soporte se trata de una forma prácticamente uniforme, sin fijar un punto central; esto es, se concede importancia a lo plano desechando la ilusión y preservando la totalidad, la unidad y la homogeneidad.

(*2) ^ Escuela de Nueva York: Grupo no oficial de poetas, pintores, bailarines y músicos que desarrollaban su actividad en esta ciudad estadounidense en las décadas de 1950 y 1960.

(*3) ^ Colorista: Pintor que otorga mayor importancia a los colores que a aspectos como las líneas, los bocetos, las figuras, la profundidad o la perspectiva.