Gimnasios que niegan las reservas a personas en sillas de ruedas

Los problemas de accesibilidad no se limitan a los hoteles y los medios de transporte. Hay un asunto, al que Uehara llama “el problema de los gimnasios”, que resulta impensable en un país que va a acoger unos juegos paralímpicos: “Cuando una persona en silla de ruedas intenta reservar un gimnasio, en la mayoría de casos se les niega la posibilidad. El motivo que se alega es que las sillas de ruedas dejan marcas en el suelo. Pero hoy en día existen ruedas que no marcan y, además, los suelos de los gimnasios siempre están llenos de marcas de las zapatillas deportivas. Si preguntas qué diferencia hay entre unas marcas y otras, nadie te responde”.

“Soy de Nagano, donde tuvieron lugar los juegos paralímpicos de 1998. Poco antes de los juegos de Pieonchang 2018, intenté reservar la pista de hielo de Nagano, pero se negaron a prestármela aduciendo lo mismo que los gimnasios respecto a las sillas de ruedas: que las cuchillas del hockey sobre hielo adaptado dañan la pista. Y eso que allí se celebraron unos juegos paralímpicos. En un gimnasio estatal en Tokio también rechazaron mi reserva, pero cuando me personé después de preguntar a la Agencia de Deporte si es que tenían alguna intención de acoger los paralímpicos, me dejaron entrar. Me pregunto por qué se negarían en un principio”.

Uehara Daisuke (izquierda) compitiendo contra el equipo checo en la primera liga de hockey sobre hielo adaptado de los Juegos Paralímpicos de Pieonchang 2018. Tomada el 13 de marzo de 2018 en Gangneung, Corea del Sur. (Jiji Press)
Uehara Daisuke (izquierda) compitiendo contra el equipo checo en la primera liga de hockey sobre hielo adaptado de los Juegos Paralímpicos de Pieonchang 2018. Tomada el 13 de marzo de 2018 en Gangneung, Corea del Sur. (Jiji Press)

Ante esta situación inadmisible, la oenegé D-SHiPS32, con la que Uehara colabora, se propone atajar el problema con buen ánimo y sentido del humor, ya que solo con quejas no logran que cambie nada: “Busco gimnasios sucios para alquilarlos, practicar un deporte con silla de ruedas primero y pulir el suelo después, para que se queden con la idea de que cuando alquilan la pista a usuarios con sillas de ruedas, la dejan limpia. Ya hay un gimnasio en Shibuya que lleva cuatro años alquilando la pista para el rugby en silla de ruedas. Es una disciplina en que se usa resina de pino, por lo que de tres horas de entrenamiento, una se dedica a pulir el suelo. Además de que el ayuntamiento del barrio fomenta este uso del gimnasio porque queda impecable, cada vez hay más voluntarios que ayudan en la limpieza y se aficionan a este deporte. Quiero difundir este sistema por todo el país”.

Cómo organizar bien unos juegos accesibles

Uehara comenta que, cuando participó en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Pieonchang, hubo algo de las instalaciones que le llamó la atención: “Me pareció muy bien que en la pista de hockey de Pieonchang hubiera una fila con sillas de ruedas en los cuatro lados del campo, porque los que vamos en silla no solemos poder elegir desde dónde queremos ver el partido. Solo me pareció una lástima que todas las plazas para sillas de ruedas se alternasen con asientos fijos, como se muestra en la foto de abajo, porque las personas en silla de ruedas que acudieran juntas no podrían sentarse en asientos contiguos. Eso sucede porque se piensa que los que vamos en silla de ruedas siempre llevamos acompañante. Lo ideal sería dejar un espacio sin ningún asiento fijo, con sillas móviles para los que sí van con acompañante”.

Asientos para sillas de ruedas en la pista de hockey de Pieonchang. Las plazas para sillas de ruedas se alternan con asientos fijos.
Asientos para sillas de ruedas en la pista de hockey de Pieonchang. Las plazas para sillas de ruedas se alternan con asientos fijos.

Según Uehara, en Pieonchang también hubo instalaciones que causaron dificultades a los atletas paralímpicos: “En el suelo del comedor para atletas había elevaciones por donde pasaba el cableado. Con la bandeja de comida en una mano y haciendo girar la rueda de la silla con la otra, no podíamos superar el desnivel. Teníamos que ponernos la bandeja en la falda e impulsarnos con ambas manos pero, al pasar la elevación, la silla bamboleaba y a muchos se les derramaba la sopa u otros alimentos. Eso no habría sucedido si el cableado se hubiera instalado en el techo. En los baños de la residencia, además, tras la rampa de entrada no había ninguna superficie llana, por lo que, al abrir la puerta, la silla se iba por la rampa. Por culpa de eso los atletas, medallistas incluidos, no podían entrar al baño y lo pasaban fatal arriba de la rampa”.

Izquierda: En el comedor para atletas en Pieonchang, el cableado crea elevaciones en el suelo. Derecha: La rampa del baño para sillas de ruedas de la residencia no cuenta con una superficie llana al final.
Izquierda: En el comedor para atletas en Pieonchang, el cableado crea elevaciones en el suelo. Derecha: La rampa del baño para sillas de ruedas de la residencia no cuenta con una superficie llana al final.

A pesar de que, en vista de la celebración de los juegos de Tokio, se están llevando a cabo reuniones para recopilar las aportaciones de atletas y expertos, Uehara asegura que en Japón se tiende a cometer errores como los de Pieonchang. Pero ¿por qué se producen este tipo de fallos? “Es por la falta de comunicación. Las estadísticas revelan que, si uno cuenta con siete amigos, al menos uno de ellos tiene una discapacidad. Se trata de dejar de pensar en ello como algo ajeno y asumirlo como algo que afecta a nuestros amigos o a nosotros mismos”.

“Creo que está bien que por lo menos exista la conciencia de que hay que realizar cambios de cara a Tokio 2020. Sin embargo, los juegos no deben ser una meta para la accesibilidad, sino la línea de salida”, concluye Uehara.

Reportaje y redacción: Kuwahara Rika, Editorial de Power News.

Fotografía del encabezado: Ruedas de silla y balón para rugby en silla de ruedas. Tomada el 27 de enero de 2019, en el estadio paralímpico de la Fundación Nippon en Shinagawa, Tokio. (Jiji Press)