Futuro arcaico
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Jóvenes participantes en un festival de la ciudad de Matsue originario de la época Edo (1603-1868). El festival, llamado Hōran-Enya, se celebra una única vez cada diez años.
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Estructuras de cemento usadas por los pescadores de almejas del lago Shinji. Se asemejan a pórticos sintoístas torii, considerados portales al mundo espiritual.
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Un bailarín de la danza de trance kagura de cinco años de edad en la ciudad de Izumo. Resulta notable comprobar que el niño ya conoce muchos de los complejos bailes de trance. El kagura se lleva bailando en esta comunidad desde hace cientos de años.
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Una roca sagrada en Inasa-no-hama. Aquí acuden los sacerdotes del santuario Izumo Taisha para dar la bienvenida a los “ocho millones de dioses japoneses” cuando estos regresan a Izumo cada otoño.
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Una joven mujer realiza un antiguo ritual de purificación de agua en la península de Shimane.
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Haces de arroz secándose sobre estructuras de madera construidas para, según se cree, crear la imagen de búhos, símbolo de la buena suerte y la longevidad.
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Pescadores de almejas en un puerto del rincón sudoeste del lago Shinji, famoso por sus almejas shijimi.
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Vista de las 84.000 estatuas budistas del templo Ichibata Yakushi de Izumo. Los fieles acuden a este templo para curar dolencias de ojos.
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Un antiguo montículo funerario en un arrozal. Según una leyenda local, se pueden oír voces de espíritus en los árboles.
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Fabricante de máscaras de baile kagura de la región de Iwami.
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Pinos del recinto del castillo de Matsue.
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Un joven bailarín de kagura. El baile de trance es muy popular entre los jóvenes y los niños de la región de Iwami.
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Gran montículo funerario de estilo de finales del siglo V sobre el lago Shinji.
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Una pareja de agricultores cosechando arroz orgánico en la región de Izumo.
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Un agricultor de arroz planta semillas en un arrozal de las montañas de Izumo. Esta región es una de las zonas productoras de arroz más antiguas de Japón.
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Tres generaciones de herreros de la ciudad vecina de Yasugi. La región es famosa por el fundido de hierro y por su excelente manufactura de espadas.
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El santuario Kamosu, en la ciudad de Matsue. Este santuario sintoísta es un ejemplo de uno de los estilos arquitectónicos más antiguos de Japón.
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El historiador local y cuentacuentos Fujioka Daisetsu. Sus historias de la región de Izumo fueron una gran fuente de inspiración para este proyecto fotográfico.
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Rocas sagradas de la península de Shimane, que según dicen representan las energías masculina y femenina.
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Una joven familia de la ciudad de Ōta, al sudoeste de Izumo, hogar de la mina de plata Iwami Ginzan. Se trata de un Patrimonio de la Humanidad, y de un centro para los jóvenes que viven este “futuro arcaico”.
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Una isla con bosque de pinos. La región de Izumo es conocida por sus bellos pinos, símbolo de la longevidad y el renacer en Japón.
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