Los fantasmas japoneses son conocidos por su rencor. Estos espectros suelen representarse con las vestimentas blancas con las que se viste a los difuntos.
Un profundo rencor
Los fantasmas de Japón, conocidos como yūrei, suelen aparecer ataviados con vestiduras fúnebres blancas, llevan el cabello largo y desaliñado, y presentan una parte inferior del cuerpo que se estrecha sin piernas ni pies. Al igual que muchos espectros occidentales, acostumbran a tener asuntos pendientes en este mundo, a menudo un profundo rencor y deseos de venganza.
Algunas de las historias de fantasmas más célebres de Japón proceden del periodo Edo (1603-1868). En una de las variantes de uno de los relatos más conocidos, una sirvienta llamada Okiku se arroja a un pozo tras romper uno de diez platos de gran valor; tras su muerte, ronda el pozo contando los platos sin cesar, alcanzando siempre solo hasta el número nueve. En otra historia, una abnegada esposa llamada Oiwa es envenenada lentamente por su marido y regresa de la tumba para consumar su venganza como un espíritu implacable.
(Traducido al español del original en inglés.)
