Según el informe Perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional, Japón retrocederá en 2027 del cuarto al sexto puesto mundial por producto interior bruto, el indicador del tamaño de una economía.
Disminuye la población activa; el sector manufacturero, en declive
La economía japonesa se expandió con rapidez durante el periodo de fuerte crecimiento de la posguerra y, en 1968, se convirtió en la segunda del mundo por producto nacional bruto (PNB), solo por detrás de Estados Unidos. Desde entonces, el país mantuvo durante casi 40 años su condición de potencia económica. Sin embargo, tras el estallido de la burbuja, entró en deflación en la década de 2000 y, en 2010, cayó al tercer puesto al verse superado por China en producto interior bruto (PIB) nominal. En 2023 Alemania también lo adelantó, y Japón pasó a ocupar el cuarto lugar.
El informe Perspectivas de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el PIB nominal de Japón alcanzará los 4,4676 billones de dólares en 2027. Aunque por un margen mínimo, la India, con la mayor población del mundo y aún en crecimiento, ascenderá al cuarto puesto con 4,5211 billones de dólares; el Reino Unido subirá al quinto puesto con 4,4889 billones, mientras que Japón retrocederá al sexto.
Una de las causas de la pérdida de posiciones de Japón es la depreciación del yen en los últimos años, que reduce el valor de su PIB al convertirse a dólares. Desde 2022, Europa y Estados Unidos comenzaron a subir los tipos de interés, lo que amplió la diferencia con Japón, que había mantenido durante mucho tiempo una política de tipos ultrabajos, y acentuó la tendencia a la depreciación del yen. Muchos economistas consideran que el tipo de cambio tiene un peso importante en el hecho de que Japón se vea superado por el Reino Unido, cuya economía tampoco atraviesa un momento especialmente favorable.
Un factor más estructural es la debilidad de la capacidad de crecimiento de la economía japonesa. Entre las seis mayores economías por PIB, Japón presenta la previsión de crecimiento más baja para 2027, según el FMI, y es la única que no llega al 1 %. Además, ocupa el cuarto lugar entre los seis países en PIB per cápita, un indicador de productividad recogido por el mismo organismo. Desde alrededor de 2020 este indicador tiende al alza en Europa y Estados Unidos, mientras que en Japón sigue una trayectoria descendente, lo cual muestra que se amplía la brecha.
Sobre las causas del estancamiento de la economía japonesa, Takayama Takeshi, investigador principal del Instituto de Investigación NLI, señala que el envejecimiento demográfico está reduciendo la población activa. Afirma asimismo que, frente al activo metabolismo industrial de Estados Unidos, donde surgen nuevas empresas pese a que otras quiebren, “en Japón, la industria manufacturera, que tradicionalmente ha sido su punto fuerte, se halla en declive y, en la actualidad, apenas hay sectores en crecimiento más allá de las industrias del automóvil y los semiconductores”. El país también debería, cree, apostar por ámbitos con perspectivas de crecimiento, como la atención a las personas dependientes y la sanidad.
- Perspectivas de la economía mundial (octubre de 2026), Fondo Monetario Internacional

