Satō Kashiwa combina diferentes medios en los proyectos de gran envergadura en los que participa. Su obra, que desarrolla en una amplia variedad de ámbitos, rebosa ese dinamismo que mueve a las personas, los espacios urbanos y el período histórico correspondiente.
La comunicación visual de una firma, la gestión del espacio de un jardín de infancia y de un museo, la revitalización de una industria local y la renovación de manifestaciones de la cultura tradicional japonesa como el teatro kabuki y la cerámica de Arita son algunos de los proyectos característicos del director creativo Satō Kashiwa. De ellos se desprende la versatilidad de este profesional.
Para Satō, su obra no refleja su personalidad, sino que pone de relieve su visión como profesional: resolver los problemas que le presenta el cliente.
"El trabajo no representa la escala. Lo que importa es la capacidad de ofrecer a la sociedad conceptos audaces", afirma el director, que considera que lo más importante es la capacidad de trasmitir algo al público a simple vista mediante la creación de iconos poderosos capaces de romper la barrera lingüística.
Esa transmisión a simple vista se esconde detrás de su filosofía de diseño, que se agrupa en lo que se conoce como potenciación de marcas icónicas.
Texto: Kiyono Yumi
Imagen de la cabecera: Jardín de Infancia Fuji (ciudad de Tachikawa, Tokio)

Dissimilar, diseñada para promocionar la cerámica de Arita fuera de Japón. La técnica empleada para la pintura azul es la del salpicado." />
Piezas de la serie Dissimilar, diseñada para promocionar la cerámica de Arita fuera de Japón. La técnica empleada para la pintura azul es la del salpicado.












